118:1 (Aleph) Dichoso el que, con vida intachable, * camina en la voluntad del Señor. 
118:2 Dichoso el que, guardando sus preceptos, * lo busca de todo corazón. 
118:3 El que, sin cometer iniquidad, * anda por sus senderos. 
118:4 Tú promulgas tus decretos * para que se observen exactamente. 
118:5 Ojalá esté firme mi camino, * para cumplir tus consignas. 
118:6 Entonces no sentiré vergüenza * al mirar tus mandatos. 
118:7 Te alabaré con sincero corazón * cuando aprenda tus justos mandamientos. 
118:8 Quiero guardar tus leyes exactamente, * Tú, no me abandones. 
118:9 (Beth) ¿Cómo podrá un joven andar honestamente? * Cumpliendo tus palabras.
118:10 Te busco de todo corazón, * no consientas que me desvíe de tus mandamientos.
118:11 En mi corazón escondo tus consignas, * así no pecaré contra ti.
118:12 Bendito eres, Señor, * enséñame tus leyes. 
118:13 Mis labios van enumerando * los mandamientos de tu boca. 
118:14 Mi alegría es el camino de tus preceptos, * más que todas las riquezas. 
118:15 Medito tus decretos, * y me fijo en tus sendas. 
118:16 Tu voluntad es mi delicia, * no olvidaré tus palabras.
118:17 (Guimel) Haz bien a tu siervo: viviré * y cumpliré tus palabras. 
118:18 Ábreme los ojos * y contemplaré las maravillas de tu voluntad. 
118:19 Soy un forastero en la tierra: * no me ocultes tus promesas.
118:20 Mi alma se consume, * deseando continuamente tus mandamientos. 
118:21 Reprendes a los soberbios, * malditos los que se apartan de tus mandatos.
118:22 Aleja de mí las afrentas y el desprecio, * porque observo tus preceptos.
118:23 Aunque los nobles se sientan a murmurar de mí, * tu siervo medita tus leyes.
118:24 Tus preceptos son mi delicia, * tus decretos son mis consejeros.
118:25 (Daleth) Mi alma está pegada al polvo: * reanímame con tus palabras. 
118:26 Te expliqué mi camino, y me escuchaste: * enséñame tus leyes. 
118:27 Instrúyeme en el camino de tus decretos, * y meditaré tus maravillas.
118:28 Mi alma llora de tristeza, * consuélame con tus promesas. 
118:29 Apártame del camino falso, * y dame la gracia de tu voluntad. 
118:30 Escogí el camino verdadero, * deseé tus mandamientos.
118:31 Me apegué a tus preceptos, Señor, * no me defraudes. 
118:32 Correré por el camino de tus mandatos * cuando me ensanches el corazón. 
118:33 (He) Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes, * y lo seguiré puntualmente. 
118:34 Enséñame a cumplir tu voluntad * y a guardarla de todo corazón. 
118:35 Guíame por la senda de tus mandatos, * porque ella es mi gozo.
118:36 Inclina mi corazón a tus preceptos, * y no al interés. 
118:37 Aparta mis ojos de las vanidades, * dame vida con tu palabra. 
118:38 Cumple a tu siervo la promesa * que hiciste a tus fieles.
118:39 Aparta de mí la afrenta que temo, * porque tus mandamientos son amables. 
118:40 Mira cómo ansío tus decretos: * dame vida con tu justicia.
118:41 (Vau) Señor, que me alcance tu favor, * tu salvación según tu promesa: 
118:42 Así responderé a los que me injurian, * que confío en tu palabra. 
118:43 No quites de mi boca las palabras sinceras, * porque yo espero en tus mandamientos.
118:44 Cumpliré sin cesar tu voluntad, * por siempre jamás. 
118:45 Andaré por un camino ancho, * buscando tus decretos. 
118:46 Comentaré tus preceptos ante los reyes, * y no me avergonzaré.
118:47 Serán mi delicia tus mandatos, * que tanto amo. 
118:48 Levantaré mis manos hacia ti * recitando tus mandatos.
118:49 (Zain) Recuerda la palabra que diste a tu siervo, * de la que hiciste mi esperanza. 
118:50 Éste es mi consuelo en la aflicción: * que tu promesa me da vida. 
118:51 Los insolentes me insultan sin parar, * pero yo no me aparto de tus mandatos.
118:52 Recordando tus antiguos mandamientos, Señor, * quedé consolado. 
118:53 Sentí indignación ante los malvados, * que abandonan tu voluntad. 
118:54 Tus leyes eran mi canción * en tierra extranjera.
118:55 De noche pronuncio tu nombre, Señor, * y velando, tus preceptos. 
118:56 Esto es lo que a mí me toca: * guardar tus decretos.
118:57 (Heth) Mi porción es el Señor. * he resuelto guardar sus palabras. 
118:58 De todo corazón busco tu favor: * ten piedad de mí según tu promesa. 
118:59 He examinado mi camino, * para enderezar mis pies a tus preceptos.
118:60 Con diligencia, sin tardanza, * observo tus mandatos. 
118:61 Los lazos de los malvados me envuelven, * pero no olvido tu voluntad. 
118:62 A media noche me levanto para darte gracias * por tus justos mandamientos.
118:63 Me junto con tus fieles, * que guardan tus decretos. 
118:64 Señor, de tu bondad está llena la tierra. * enséñame tus leyes.
118:65 (Teth) Has dado bienes a tu siervo, Señor, * conforme a tus palabras. 
118:66 Enséñame a gustar y a comprender, * porque me fío de tus mandatos. 
118:67 Antes de sufrir, yo andaba extraviado, * pero ahora me ajusto a tu promesa.
118:68 Tú eres bueno * y haces el bien; instrúyeme en tus leyes. 
118:69 Los insolentes urden engaños contra mí, * pero yo custodio tus leyes. 
118:70 Tienen el corazón espeso como grasa, * pero mi delicia es tu voluntad.
118:71 Me estuvo bien el sufrir, * así aprendí tus mandamientos. 
118:72 Más estimo yo los preceptos de tu boca * que miles de monedas de oro y plata.
118:73 (Yod) Tus manos me hicieron y me formaron: * instrúyeme para que aprenda tus mandatos. 
118:74 Tus fieles verán con alegría * que he esperado en tu palabra. 
118:75 Reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos, * que con razón me hiciste sufrir.
118:76 Que tu bondad me consuele, * según la promesa hecha a tu siervo. 
118:77 Cuando me alcance tu compasión, * viviré, y mis delicias serán tu voluntad. 
118:78 Que se avergüencen los insolentes del daño que me hacen. * yo meditaré tus decretos.
118:79 Vuelvan a mí tus fieles * que hacen caso de tus preceptos. 
118:80 Sea mi corazón perfecto en tus leyes, * así no quedaré avergonzado.
118:81 (Caph) Me consumo ansiando tu salvación, * y espero en tu palabra. 
118:82 Mis ojos se consumen ansiando tus promesas, * mientras digo: ¿cuándo me consolarás?
118:83 Estoy como un odre puesto al humo, * pero no olvido tus leyes. 
118:84 ¿Cuántos serán los días de tu siervo? * ¿Cuándo harás justicia de mis perseguidores?
118:85 Me han cavado fosas los insolentes, * ignorando tu voluntad. 
118:86 Todos tus mandatos son leales, * sin razón me persiguen, protégeme.
118:87 Casi dieron conmigo en la tumba, * pero yo no abandoné tus decretos. 
118:88 Por tu bondad dame vida, * para que observe los preceptos de tu boca.
118:89 (Lamed) Tu palabra, Señor, es eterna, * más estable que el cielo. 
118:90 Tu fidelidad de generación en generación, * igual que fundaste la tierra y permanece. 
118:91 Por tu mandamiento subsisten hasta hoy, * porque todo está a tu servicio.
118:92 Si tu voluntad no fuera mi delicia, * ya habría perecido en mi desgracia. 
118:93 Jamás olvidaré tus decretos, * pues con ellos me diste vida. 
118:94 Soy tuyo, sálvame, que yo consulto tus leyes.
118:95 Los malvados me esperaban para perderme, * pero yo meditaba tus preceptos. 
118:96 He visto el límite de todo lo perfecto: * tu mandato se dilata sin término.
118:97 (Mem) ¡Cuánto amo tu voluntad!: * todo el día la estoy meditando. 
118:98 Tu mandato me hace más sabio que mis enemigos, * siempre me acompaña.
118:99 Soy más docto que todos mis maestros, * porque medito tus preceptos. 
118:100 Soy más sagaz que los ancianos, * porque cumplo tus leyes. 
118:101 Aparto mi pie de toda senda mala, * para guardar tu palabra. 
118:102 No me aparto de tus mandamientos, * porque Tú me has instruido.
118:103 ¡Qué dulce al paladar tu promesa: * más que miel en la boca! 
118:104 Considero tus decretos, * y odio el camino de la mentira.
118:105 (Nun) Lámpara es tu palabra para mis pasos, * luz en mi sendero. 
118:106 Lo juro y lo cumpliré: * guardaré tus justos mandamientos. 
118:107 ¡Estoy tan afligido! * Señor, dame vida según tu promesa.
118:108 Acepta, Señor, los votos que pronuncio, * enséñame tus mandatos. 
118:109 Mi vida está siempre en peligro, * pero no olvido tu voluntad. 
118:110 Los malvados me tendieron un lazo, * pero no me desvié de tus decretos.
118:111 Tus preceptos son mi herencia perpetua, * la alegría de mi corazón. 
118:112 Inclino mi corazón a cumplir tus leyes, * siempre y cabalmente. 
118:113 (Samech) Detesto a los inconstantes * y amo tu voluntad. 
118:114 Tú eres mi refugio y mi escudo, * yo espero en tu palabra. 
118:115 Apartaos de mí los perversos, * y cumpliré tus mandatos, Dios mío. 
118:116 Sostenme con tu promesa y viviré, * que no quede frustrada mi esperanza. 
118:117 Dame apoyo y estaré a salvo, * me fijaré en tus leyes sin cesar. 
118:118 Desprecias a los que se desvían de tus decretos, * sus proyectos son engaño.
118:119 Tienes por escoria a los malvados, * por eso amo tus preceptos. 
118:120 Mi carne se estremece con tu temor, * y respeto tus mandamientos.
118:121 (Ain) Practico la justicia y el derecho, * no me entregues a mis opresores. 
118:122 Da fianza en favor de tu siervo, * que no me opriman los insolentes. 
118:123 Mis ojos se consumen aguardando tu salvación * y tu promesa de justicia.
118:124 Trata con misericordia a tu siervo, * enséñame tus leyes. 
118:125 Yo soy tu siervo: * dame inteligencia, y conoceré tus preceptos. 
118:126 Es hora de que actúes, Señor: * han quebrantado tu voluntad.
118:127 Yo amo tus mandatos * más que el oro purísimo. 
118:128 Por eso aprecio tus decretos * y detesto el camino de la mentira. 
118:129 (Pe) Tus preceptos son admirables, * por eso los guarda mi alma. 
118:130 La explicación de tus palabras ilumina, * da inteligencia a los ignorantes. 
118:131 Abro la boca y respiro, * ansiando tus mandamientos.
118:132 Vuélvete a mí y ten misericordia, * como es tu norma con los que aman tu nombre.
118:133 Asegura mis pasos con tu promesa, * que ninguna maldad me domine. 
118:134 Líbrame de la opresión de los hombres, * y guardaré tus decretos.
118:135 Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, * enséñame tus leyes. 
118:136 Arroyos de lágrimas bajan de mis ojos * por los que no cumplen tu voluntad. 
118:137 (Sade) Señor, Tú eres justo, * tus mandamientos son rectos. 
118:138 Has prescrito leyes justas * sumamente estables. 
118:139 Me consume el celo, * porque mis enemigos olvidan tus palabras. 
118:140 Tu promesa es acrisolada, * y tu siervo la ama. 
118:141 Soy pequeño y despreciable, * pero no olvido tus decretos. 
118:142 Tu justicia es justicia eterna, * tu voluntad es verdadera.
118:143 Me asaltan angustias y aprietos, * tus mandatos son mi delicia. 
118:144 La justicia de tus preceptos es eterna, * dame inteligencia y tendré vida.
118:145 (Qoph) Te invoco de todo corazón: respóndeme, Señor, * y guardaré tus leyes. 
118:146 A ti grito: sálvame, * y cumpliré tus decretos. 
118:147 Me adelanto a la aurora pidiendo auxilio, esperando tus palabras. 
118:148 Mis ojos se adelantan a las vigilias, * meditando tu promesa.
118:149 Escucha mi voz por tu misericordia, * con tus mandamientos dame vida.
118:150 Ya se acercan mis inicuos perseguidores, * están lejos de tu voluntad.
118:151 Tú, Señor, estás cerca, * y todos tus mandatos son estables.
118:152 Hace tiempo comprendí que tus preceptos * los fundaste para siempre.
118:153 (Res) Mira mi abatimiento y líbrame, * porque no olvido tu voluntad.
118:154 Defiende mi causa y rescátame, * con tu promesa dame vida.
118:155 La justicia está lejos * de los malvados que no buscan tus leyes.
118:156 Grande es tu ternura, Señor, * con tus mandamientos dame vida.
118:157 Muchos son los enemigos que me persiguen, * pero yo no me aparto de tus preceptos.
118:158 Viendo a los renegados, sentía asco, * porque no guardan tus mandatos. 
118:159 Mira cómo amo tus decretos, Señor, * por tu misericordia dame vida.
118:160 El compendio de tu palabra es la verdad, * y tus justos juicios son eternos.
118:161 (Sin) Los nobles me perseguían sin motivo, * pero mi corazón respetaba tus palabras.
118:162 Yo me alegraba con tu promesa, * como el que encuentra un rico botín.
118:163 Detesto y aborrezco la mentira, * y amo tu voluntad.
118:164 Siete veces al día te alabo * por tus justos mandamientos.
118:165 Mucha paz tienen los que aman tus leyes, * y nada los hace tropezar.
118:166 Aguardo tu salvación, Señor, * y cumplo tus mandatos.
118:167 Mi alma guarda tus preceptos * y los ama intensamente.
118:168 Guardo tus decretos, * y Tú tienes presentes mis caminos. 
118:169 (Tau) Que llegue mi clamor a tu presencia, Señor, * con tus palabras dame inteligencia.
118:170 Que mi súplica entre en tu presencia, * líbrame según tu promesa.
118:171 De mis labios brota la alabanza, * porque me enseñaste tus leyes. 
118:172 Mi lengua canta tu fidelidad, * porque todos tus preceptos son justos.
118:173 Que tu mano me auxilie, * ya que prefiero tus decretos.
118:174 Ansío tu salvación, Señor. * tu voluntad es mi delicia.
118:175 Que mi alma viva para alabarte, * que tus mandamientos me auxilien.
118:176 Me extravié como oveja perdida: * busca a tu siervo, que no olvida tus mandatos.
