122:1 A ti levanto mis ojos, * a ti que habitas en el cielo. 
122:2a Como están los ojos de los esclavos fijos * en las manos de sus señores, 
122:2b Como están los ojos de la esclava fijos en las manos de su señora, * así están nuestros ojos en el Señor, Dios nuestro, esperando su misericordia. 
122:3 Misericordia, Señor, misericordia, * que estamos saciados de desprecios; 
122:4 Nuestra alma está saciada * del sarcasmo de los satisfechos, del desprecio de los orgullosos.
