128:1 ¡Cuánta guerra me han hecho desde mi juventud * -que lo diga Israel-, 
128:2 Cuánta guerra me han hecho desde mi juventud, * pero no pudieron conmigo! 
128:3 En mis espaldas metieron el arado * y alargaron los surcos. 
128:4 Pero el Señor, que es justo, rompió las coyundas de los malvados. * Retrocedan avergonzados, los que odian a Sión; 
128:6 Sean como la hierba del tejado, * que se seca y nadie la siega; 
128:7 Que no llena la mano del segador * ni la brazada del que agavilla; 
128:8 Ni le dicen los que pasan: «que el Señor te bendiga». * Os bendecimos en el nombre del Señor.
