17:2 A ti he de amarte, ¡oh Señor!, que eres toda mi fortaleza. * (3a) El Señor es mi firme apoyo, mi asilo y mi libertador. 
17:3b Mi Dios es mi socorro * y en Él esperaré. 
17:3c Él es mi protector, mi poderosa salvación * y mi amparo. 
17:4 Invocaré, pues, al Señor con alabanzas, * y me veré libre de mis enemigos.
17:5 Me cercaron dolores de muerte; * y torrentes de iniquidad me llenaron de terror. 
17:6 Me rodearon dolores de infierno; * estuve a punto de caer en lazos de muerte.
17:7a Mas en medio de esta mi tribulación invoqué al Señor, * y a mi Dios clamé, 
17:7b El cual desde su santo templo escuchó benigno mis voces; * y mi clamor y mi acatamiento ante Él penetró sus oídos.
17:8 Se conmovió y tembló luego la tierra, * los cimientos de los montes se estremecieron y se conmovieron, viéndole tan airado. 
17:9 Se levantó una gran humareda ante la fuerza de su ira, † un fuego devorador salía de su rostro; * por Él fueron encendidas brasas.
17:10 Inclinó los cielos, y descendió, * llevando una oscura niebla bajo sus pies. 
17:11 Montó sobre querubines; y tomó el vuelo; * voló llevado en alas de los vientos.
17:12 Puso entre tinieblas su asiento; † sirviéndole de pabellón, que le cubría por todas partes, * un agua tenebrosa suspensa en las nubes del aire. 
17:13 Al resplandor de su presencia se resolvieron las nubes * en lluvia de piedras y de centellas ardientes.
17:14 Y tronó el Señor desde lo alto del cielo; † y el Altísimo dio una voz como suya, * y cayeron al instante piedras y ascuas de fuego. 
17:15 Disparó sus saetas, y los disipó; * arrojó gran multitud de rayos, y los aterró.
17:16a Se hicieron visibles los ocultos manantiales de las aguas * y quedaron descubiertos los cimientos de la tierra, 
17:16b Al estruendo tuyo, ¡oh Señor!, * al resoplido del aliento de tu ira.
17:17 Entonces me alargó el Señor desde lo alto su mano, y me asió, * y me sacó de la inundación de tantas aguas. 
17:18 Me libró de mis poderosísimos enemigos; † y de cuantos me aborrecían; * porque se habían hecho más fuertes que yo.
17:19 Se echaron de repente sobre mí en el día de mi angustia; * pero el Señor se hizo mi protector. 
17:20 Me sacó a la anchura, * me salvó por un efecto de su buena voluntad para conmigo.
17:21 El Señor me recompensará según mi justicia, * y me premiará conforme a la pureza de mis manos. 
17:22 Porque yo he seguido atentamente las sendas del Señor, * y nunca he procedido impíamente contra mi Dios. 
17:23 Porque tengo ante mis ojos todos sus juicios, * y no he desechado jamás sus justísimos preceptos.
17:24 Y me mantendré puro delante de Él; * y me cuidaré de mi mala inclinación. 
17:25 Y el Señor me galardonará conforme a mi justicia, * y según la pureza de mis manos que está presente a sus ojos. 
17:26 Porque Tú, Señor, con el santo te ostentarás santo, * e inocente con el inocente. 
17:27 Con el sincero serás sincero, * y con el perverso serás como él merece. 
17:28 Porque Tú salvarás al pueblo humilde, * y humillarás los ojos altaneros.
17:29 Y pues Tú, ¡oh Señor!, das la luz a mi antorcha, * esclarece, Dios mío, mis tinieblas. 
17:30 Que con tu ayuda seré libertado de la tentación; * y al lado de mi Dios asaltaré toda muralla.
17:31 Irreprensible y puro es el proceder de mi Dios, † acendradas al fuego sus promesas; * Él es el protector de cuantos ponen en Él su esperanza.
17:32 Porque ¿qué otro dios hay sino el Señor? * ¿O qué dios hay fuera de nuestro Dios? 
17:33 El es el Dios que me ha revestido de fortaleza, * y ha hecho que mi conducta fuese sin mancilla;
17:34 Que ha dado a mis pies la ligereza de los ciervos, * y me ha colocado sobre las alturas. 
17:35 Que adiestra mis manos para la pelea. * Tú eres, ¡oh Dios mío! el que fortaleciste mis brazos como arcos de bronce.
17:36a Y me has salvado con tu protección, * y me has amparado con tu diestra. 
17:36b Tu disciplina me ha corregido en todo tiempo; * y esa misma disciplina tuya será mi enseñanza. 
17:37 Me fuiste abriendo paso por doquiera que iba, * y no flaquearon mis pies.
17:38 Perseguiré a mis enemigos y los alcanzaré, * y no volveré atrás hasta cuando queden eternamente deshechos. 
17:39 Los destrozaré, no podrán resistir; * caerán debajo de mis pies.
17:40 Porque Tú me revestiste de valor para el combate, * y derribaste a mis pies a los que contra mí se alzaban. 
17:41 Hiciste volver las espaldas a mis enemigos delante de mí, * y desbarataste a los que me odian.
17:42 Clamaron; mas no había quién los salvase; * clamaron al Señor, y no los escuchó. 
17:43 Los desmenuzaré como polvo que el viento esparce, * y los barreré como lodo de las plazas.
17:44 Tú, Dios mío, me librarás de las contradicciones del pueblo; * Tú me constituirás caudillo de las naciones.
17:45 Un pueblo a quien yo no conocía, se sometió a mi dominio; * apenas hubo oído mi voz, me rindió la obediencia. 
17:46 Mis hijos se han vuelto como hijos bastardos, * me faltaron a la fidelidad; han caído en la vejez y caducado los hijos bastardos, y van tropezando fuera de sus sendas.
17:47 Viva el Señor, y bendito sea mil veces mi Dios; * y sea glorificado el Dios de mi salud. 
17:48 Tú, oh Dios mío, que sales a vengarme, y sujetas a mi dominio las naciones; * Tú que me libraste de la saña de mis enemigos, 
17:49 Me ensalzarás sobre los que se levantan contra mí; * me librarás del hombre inicuo.
17:50 Por tanto, yo te alabaré, oh Señor, entre las naciones, * y cantaré himnos a la gloria de tu Nombre; 
17:51 A aquel que ha salvado maravillosamente a su rey, † usa de misericordia, y colma de beneficios a su ungido David, * y la usará también con su descendencia hasta el fin de los siglos.
