18:2 El cielo proclama la gloria de Dios, * el firmamento pregona la obra de sus manos: 
18:3 El día al día le pasa el mensaje, * la noche a la noche se lo susurra.  
18:4 Sin que hablen, sin que pronuncien, * sin que resuene su voz, 
18:5 A toda la tierra alcanza su pregón * y hasta los límites del orbe su lenguaje. 
18:6a Allí le ha puesto su tienda al sol: * él sale como el esposo de su alcoba, 
18:6b Contento como un héroe, a recorrer su camino. * (7a) Asoma por un extremo del cielo, 
18:7b Y su órbita llega al otro extremo: * nada se libra de su calor.
18:8 La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; * el precepto del Señor es fiel e instruye al ignorante;
18:9 Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón; * la norma del Señor es límpida y da luz a los ojos;
18:10 La voluntad del Señor es pura y eternamente estable; * los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos; 
18:11 Más preciosos que el oro, más que el oro fino; * más dulces que la miel de un panal que destila.
18:12 Aunque tu siervo vigila * para guardarlos con cuidado, 
18:13 ¿Quién conoce sus faltas? † Absuélveme de lo que se me oculta. * (14a) Preserva a tu siervo de la arrogancia,
18:14b para que no me domine: así quedaré libre * e inocente del gran pecado.
18:15a Que te agraden las palabras de mi boca, * y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón, 
18:15b Señor, roca mía, * redentor mío.
