(Cántico de Ezequías * Is 38, 10-20)
38:10 Yo pensé: «En medio de mis días * tengo que marchar hacia las puertas del abismo; 
38:11 Me privan del resto de mis años». * Yo pensé: «Ya no veré más al Señor en la tierra de los vivos, 
38:12 Ya no miraré a los hombres * entre los habitantes del mundo.
38:13 Levantan y enrollan mi vida * como una tienda de pastores. 
38:14 Como un tejedor, devanaba yo mi vida, * y me cortan la trama». * Día y noche me estás acabando, 
38:15 Sollozo hasta el amanecer. * Me quiebras los huesos como un león, 
38:16 Día y noche me estás acabando. * Estoy piando como una golondrina, gimo como una paloma. 
38:17 Mis ojos mirando al cielo * se consumen: 
38:18 ¡Señor, que me oprimen, sal fiador por mí! * ¿Qué le diré y qué pensaré, si Él es quien lo hace? 
38:19 Huye de mí el sueño * por la amargura de mi alma.
38:20 Los que Dios protege, viven y entre ellos vivirá mi espíritu. Me has curado, me has hecho revivir. * La amargura se me volvió paz 
38:21 Cuando detuviste mi alma ante la tumba vacía * y volviste la espalda a todos mis pecados.
38:22 El abismo no te da gracias, ni la muerte te alaba, * ni esperan en tu fidelidad los que bajan a la fosa.
38:23 Los vivos, los vivos son quienes te alaban: como yo ahora. * El padre enseña a sus hijos tu fidelidad.
38:24 Sálvame, Señor, * y tocaremos nuestras arpas todos nuestros días en la casa del Señor.
