(Cántico de Moisés * Dt 32, 1-65)
32:1 Escuchad, cielos, y hablaré; * oye, tierra, los dichos de mi boca; 
32:2 Descienda como lluvia mi doctrina, * destile como rocío mi palabra; 
32:3 Como llovizna sobre la hierba, como orvallo sobre el césped. * Voy a proclamar el nombre del Señor: 
32:4 Dad gloria a nuestro Dios. * Él es la Roca, sus obras son perfectas, sus caminos son justos, 
32:5 Es un Dios fiel, sin maldad; es justo y recto. * Hijos degenerados, se portaron mal con Él, 
32:6 Generación malvada y pervertida. * ¿Así le pagas al Señor, pueblo necio e insensato? 
32:7 ¿No es Él tu padre y tu creador, * el que te hizo y te constituyó?
32:8 Acuérdate de los días remotos, * considera las edades pretéritas, 
32:9 Pregunta a tu padre, y te lo contará, * a tus ancianos, y te lo dirán:
32:10 Cuando el Altísimo daba a cada pueblo su heredad * y distribuía a los hijos de Adán, 
32:11 Trazando las fronteras de las naciones, * según el número de los hijos de Dios, 
32:12 La porción del Señor fue su pueblo, * Jacob fue el lote de su heredad.
32:13 Lo encontró en una tierra desierta, * en una soledad poblada de aullidos: 
32:14 Lo rodeó cuidando de él, * lo guardó como a las niñas de sus ojos.
32:15 Como el águila incita a su nidada, * revolando sobre los polluelos, 
32:16 Así extendió sus alas, * los tomó y los llevó sobre sus plumas.  
32:17 El Señor solo los condujo, * no hubo dioses extraños con Él. 
32:18 Los puso a caballo de sus montañas, * y los alimentó con las cosechas de sus campos;
32:19 Los crio con miel silvestre, * con aceite de rocas de pedernal; 
32:20 Con requesón de vaca y leche de ovejas, * con grasa de coderos y carneros, ganado de Basán y cabritos, 
32:21 Con la flor de la harina de trigo, * y por bebida con la sangre fermentada de la uva.
32:22 Comió Jacob hasta saciarse, * engordó el pueblo amado, y una vez cebado se volvió recalcitrante 
32:23 Y rechazó a Dios su creador, * deshonró a su Roca salvadora.
32:24 Le dieron celos con dioses extraños, * lo irritaron con sus abominaciones, 
32:25 Ofrecieron víctimas a demonios que no son dios, * a dioses desconocidos,  
32:26 Nuevos, importados de cerca, * que no veneraban vuestros padres. 
32:27 ¡Despreciaste a la Roca que te engendró, * y olvidaste al Dios que te dio a luz!
32:28 Lo vio el Señor, e irritado * rechazó a sus hijos e hijas, 
32:29 Pensando: «Les esconderé mi rostro, * y veré en qué acaban, 
32:30 Porque son una generación depravada, * unos hijos desleales.
32:31 Ellos me han dado celos con un dios ilusorio, * me han irritado con ídolos vacíos: 
32:32 Pues Yo les daré celos con un pueblo ilusorio, * los irritaré con una nación fatua.
32:33 Está ardiendo el fuego de mi ira * y abrasará hasta el fondo del Abismo, 
32:34 Consumirá la tierra y sus cosechas * y quemará los cimientos de los montes.
32:35 Reclutaré desastres contra ellos, * agotaré en ellos mis flechas; 
32:36 Andarán macilentos por el hambre, * consumidos de fiebres y epidemias malignas; 
32:37 Les enviaré dientes de fieras * y veneno de serpientes que se arrastran;
32:38 En las calles, la espada se llevará a los hijos; en las casas, el espanto: * a los jóvenes con las doncellas, a los niños de pecho con los ancianos».
32:39 Yo pensaba: «Voy a dispersarlos, * y a borrar su memoria entre los hombres». 
32:40 Pero no; que temo la jactancia del enemigo * y la mala interpretación del adversario, 
32:41 Que dirían: «Nuestra mano ha vencido, * no es el Señor quien lo ha hecho».
32:42 Porque son una nación que ha perdido el juicio y carecen de inteligencia. * Si fueran sensatos, lo entenderían, comprenderían su destino:
32:43 ¿Cómo es que uno persigue a mil, * y dos ponen en fuga a diez mil? 
32:44 ¿No es porque su Roca los ha vendido, * porque el Señor los ha entregado? 
32:45 Porque su roca no es como nuestra Roca: * nuestros mismos enemigos pueden juzgarlo.
32:46 Son una cepa de las viñas de Sodoma, * de los campos de Gomorra: 
32:47 Sus uvas son uvas venenosas, * y sus racimos son amargos; 
32:48 Su vino es ponzoña de monstruos * y veneno mortal de víboras.
32:49 ¿No tengo todo esto recogido * y sellado en mis archivos? 
32:50 Mía sera la venganza y el desquite * en la hora en que tropiecen sus pies; 
32:51 Pues el día de su perdición se acerca * y su suerte se apresura.
32:52 Porque el Señor defenderá a su pueblo, * y tendrá compasión de sus siervos.
32:53 Cuando vea que sus manos flaquean, * que se consumen amos y criados, 
32:54 Dirá: ¿Dónde están sus dioses * o la Roca donde se refugiaban? 
32:55 ¿No comían la grasa de sus sacrificios * y bebían el vino de sus libaciones?
32:56 Que se levanten para socorreros, * que sean vuestro refugio.
32:57 Pero ahora mirad: Yo, soy Yo, * y no hay otro fuera de mí: 
32:58 Yo doy la muerte y la vida, Yo desgarro y Yo curo, * y no hay quien libre de mi mano.  
32:59 Levanto la mano al cielo y juro: * «Tan verdad como que vivo eternamente, 
32:60 Cuando afile el relámpago de mi espada, * y tome en mi mano la justicia, 
32:61 Haré venganza del enemigo * y daré su paga al adversario;
32:62 Embriagaré mis flechas en sangre, * mi espada devorará la carne: 
32:63 Sangre de muertos y cautivos, * cabezas de jefes enemigos».
32:64 Naciones, aclamadlo con su pueblo, * porque Él venga la sangre de sus siervos, 
32:65 Porque toma venganza del enemigo, * y perdona a su tierra y a su pueblo.
