24:1 A ti, Señor, levanto mi alma; * Dios mío, en ti confío, no quede yo defraudado, 
24:3 Que no triunfen de mí mis enemigos, * pues los que esperan en ti no quedan defraudados, 
24:4 Mientras que el fracaso * malogra a los traidores. 
24:4 Señor, enséñame tus caminos, * instrúyeme en tus sendas: 
24:5 Haz que camine con lealtad; enséñame, * porque Tú eres mi Dios y Salvador, y todo el día te estoy esperando. 
24:6 Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia * son eternas; 
24:7 No te acuerdes de los pecados * ni de las maldades de mi juventud; 
24:7 Acuérdate de mí con misericordia, * por tu bondad, Señor. 
24:8 El Señor es bueno y es recto, * y enseña el camino a los pecadores; 
24:9 Hace caminar a los humildes con rectitud, * enseña su camino a los humildes.
24:10 Las sendas del Señor son misericordia y lealtad * para los que guardan su alianza y sus mandatos. 
24:11 Por el honor de tu nombre, Señor, perdona mis culpas, * que son muchas. 
24:12 ¿Hay alguien que tema al Señor? * Él le enseñará el camino escogido: 
24:13 Su alma vivirá feliz, * su descendencia poseerá la tierra. 
24:14 El Señor se confía con sus fieles, * y les da a conocer su alianza. 
24:15 Tengo los ojos puestos en el Señor, * porque Él saca mis pies de la red. 
24:16 Mírame, oh Dios, y ten piedad de mí, * que estoy solo y afligido. 
24:17 Ensancha mi corazón oprimido * y sácame de mis tribulaciones. 
24:18 Mira mis trabajos y mis penas * y perdona todos mis pecados; 
24:19 Mira cuántos son mis enemigos, * que me detestan con odio cruel. 
24:20 Guarda mi vida y líbrame, * no quede yo defraudado de haber acudido a ti. 
24:21 La inocencia y la rectitud me protegerán, * porque espero en ti. 
24:22 Salva, oh Dios, a Israel * de todos sus peligros.
