26:1 El Señor es mi luz y mi salvación, * ¿a quién temeré? 
26:1 El Señor es la defensa de mi vida, * ¿quién me hará temblar? 
26:2 Cuando me asaltan los malvados * para devorar mi carne, 
26:2 Ellos, enemigos y adversarios, * tropiezan y caen. 
26:3 Si un ejército acampa contra mí, * mi corazón no tiembla; 
26:3 Si me declaran la guerra, * me siento tranquilo. 
26:4 Una cosa pido al Señor, eso buscaré: * habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; 
26:4 Gozar de la dulzura del Señor, * contemplando su templo. 
26:5 Él me protegerá en su tienda * el día del peligro; me esconderá en lo escondido de su morada, 
26:6 Me alzará sobre la roca; * y así levantaré la cabeza sobre el enemigo que me cerca; 
26:6 En su tienda sacrificaré sacrificios de aclamación: * cantaré y tocaré para el Señor. 
26:7 Escúchame, Señor, que te llamo; * ten piedad, respóndeme.
26:8 Oigo en mi corazón: «Buscad mi rostro». * Tu rostro buscaré, Señor, 
26:9 No me escondas tu rostro. * No rechaces con ira a tu siervo, 
26:9 Que Tú eres mi auxilio; * no me deseches, no me abandones, Dios de mi salvación. 
26:10 Si mi padre y mi madre me abandonan, * el Señor me recogerá. 
26:11 Señor, enséñame tu camino, * guíame por la senda llana, porque tengo enemigos.
26:12 No me entregues a la saña de mi adversario, * porque se levantan contra mí testigos falsos, que respiran violencia. 
26:13 Espero gozar de la dicha del Señor * en el país de la vida. 
26:14 Espera en el Señor, sé valiente, * ten ánimo, espera en el Señor.
