32:1 Aclamad, justos, al Señor, * que merece la alabanza de los buenos. 
32:2 Dad gracias al Señor con la cítara, * tocad en su honor el arpa de diez cuerdas; 
32:3 Cantadle un cántico nuevo, * acompañando los vítores con bordones: 
32:4 Que la palabra del Señor es sincera, * y todas sus acciones son leales; 
32:5 Él ama la justicia y el derecho, * y su misericordia llena la tierra. 
32:6 La palabra del Señor hizo el cielo; * el aliento de su boca, sus ejércitos; 
32:7 Encierra en un odre las aguas marinas, * mete en un depósito el océano. 
32:8 Tema al Señor la tierra entera, * tiemblen ante Él los habitantes del orbe: 
32:9 Porque Él lo dijo, y existió, * Él lo mandó y surgió. 
32:10 El Señor deshace los planes de las naciones, * frustra los proyectos de los pueblos; 
32:11 Pero el plan del Señor subsiste por siempre, * los proyectos de su corazón, de edad en edad. 
32:12 Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, * el pueblo que Él se escogió como heredad. 
32:13 El Señor mira desde el cielo, * se fija en todos los hombres; 
32:14 Desde su morada * observa a todos los habitantes de la tierra: 
32:15 Él modeló cada corazón, * y comprende todas sus acciones. 
32:16 No vence el rey por su gran ejército, * no escapa el soldado por su mucha fuerza, 
32:17 Nada valen sus caballos para la victoria, * ni por su gran ejército se salvan.
32:18 Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, * en los que esperan su misericordia, 
32:19 Para librar sus vidas de la muerte * y reanimarlos en tiempo de hambre. 
32:20 Nosotros aguardamos al Señor: * Él es nuestro auxilio y escudo; 
32:21 Con Él se alegra nuestro corazón, * en su santo nombre confiamos. 
32:22 Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, * como lo esperamos de ti.
