36:1 No envidies la prosperidad de los malignos, * ni tengas celos de los que obran la iniquidad; 
36:2 Porque como heno se han de secar muy pronto, * y como la tierna hierbecilla luego se marchitarán.
36:3 Pon tu esperanza en el Señor, y haz obras buenas, * y habitarás en la tierra, y gozarás de sus riquezas. 
36:4 Cifra tus delicias en el Señor, * y te otorgará cuanto desea tu corazón.
36:5 Expón al Señor tu situación, y confía en Él; * y Él obrará. 
36:6 Y hará brillar tu justicia como la luz, y el derecho de tu causa como el sol de mediodía. * Sé, pues, obediente al Señor, y preséntale tus súplicas. 
36:7 No tengas envidia del que hace fortuna en su carrera, * del hombre que comete injusticias.
36:8 Reprime la ira, y depón el furor, * no quieras ser émulo en hacer el mal. 
36:9 Pues los que obran mal, serán exterminados; * mas los que esperan en el Señor, ésos heredarán la tierra.
36:10 Ten un poco de paciencia, y verás que ya no existe el pecador; * buscarás el lugar en que estaba, y no le hallarás. 
36:11 Pero los mansos heredarán la tierra, * y gozarán de muchísima paz.
36:12 Acechará el pecador al justo, * y rechinará contra él sus dientes. 
36:13 Pero el Señor se reirá de él * como quien está previendo que le llegará su día.
36:14 Desenvainaron la espada los pecadores; * entesaron su arco 
36:14 Para derribar al pobre y al desvalido, * para asesinar a los hombres de bien. 
36:15 Pero su misma espada traspasará sus propios corazones, * y será su arco hecho pedazos.
36:16 Más sirve al justo una medianía, * que las muchas riquezas al pecador. 
36:17 Porque los brazos de los pecadores serán quebrantados; * al paso que el Señor sostiene a los justos.
36:18 Contados tiene el Señor los días de los que viven sin mancilla; * y la herencia de éstos será eterna. 
36:19 No serán confundidos en el tiempo calamitoso; * en los días de hambre serán saciados.
36:20 Porque perecerán los pecadores; y los enemigos del Señor, tan pronto son ensalzados a puestos honoríficos, * serán abatidos y se desvanecerán como el humo.
36:21 Tomará prestado el pecador, y no pagará; * pero el justo es compasivo, y dará al necesitado. 
36:22 Por tanto, aquellos que bendicen al Señor heredarán la tierra; * mas los que blasfeman, perecerán.
36:23 El Señor dirigirá los pasos del hombre justo, * y aprobará sus caminos. 
36:24 Si cayere, no se lastimará; * pues el Señor lo sostiene con su mano.
36:25 Joven fui y ya soy viejo; * mas nunca he visto desamparado al justo, ni a sus hijos mendigando el pan. 
36:26 Pasa el día ejercitando la misericordia, y dando prestado; * y bendita será su descendencia.
36:27 Huye, pues, del mal, y haz bien; * y vivirás por los siglos de los siglos. 
36:28 Porque el Señor ama lo justo, y no desampara a sus santos; * eternamente serán protegidos. 
36:28 Los injustos serán castigados; * y perecerá la raza de los impíos. 
36:29 Pero los justos heredarán la tierra, * y la habitarán perpetuamente.
36:30 La boca del justo derramará sabiduría, * y su lengua hablará juiciosamente. 
36:31 La ley de su Dios la tiene en medio del corazón, * y andará con firmes pasos.
36:32 Anda el pecador acechando al justo, * y busca cómo podrá quitarle la vida. 
36:33 Mas el Señor no le abandonará en sus manos, * ni le condenará cuando sea juzgado.
36:34 Espera en el Señor, y observa su ley; y te ensalzará para que entres a heredar la tierra; * cuando hayan perecido los pecadores, lo verás.
36:35 Vi al impío sumamente ensalzado * y empinado como los cedros del Líbano. 
36:36 Pasé de allí a poco, y he aquí que no existía ya; * le busqué, mas ni rastro alguno de él pude hallar.
36:37 Conserva, pues, tú la inocencia, y atiende a la justicia; * porque el hombre pacífico deja de sí memoria, 
36:38 Mas los injustos perecerán todos; * cuanto quede de los impíos será destruido.
36:39 La salvación de los justos viene del Señor; * y Él es su protector en el tiempo de la tribulación. 
36:40 El Señor los ayudará, los librará * y los sacará de las manos de los pecadores; y los salvará, porque pusieron en Él su confianza.
