42:1 Hazme justicia, oh Dios, defiende mi causa contra gente sin piedad, * sálvame del hombre traidor y malvado. 
42:2 Tú eres mi Dios y protector, * ¿por qué me rechazas? ¿por qué voy andando sombrío, hostigado por mi enemigo? 
42:3 Envía tu luz y tu verdad: * que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada.  
42:4 Que yo me acerque al altar de Dios, * al Dios de mi alegría; 
42:5 Que te dé gracias al son de la cítara, Dios, Dios mío. * ¿Por qué te acongojas, alma mía, por qué te me turbas? 
42:6 Espera en Dios, que volverás a alabarlo: * «Salud de mi rostro, Dios mío».
