47:2 Grande es el Señor, y dignísimo de alabanza * en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.
47:3 Con júbilo de toda la tierra se ha edificado el santuario en el monte de Sion, * la ciudad del gran rey, al lado del Septentrión. 
47:4 Será Dios conocido en sus casas, * cuando haya de defenderla.
47:5 Porque he aquí que los reyes de la tierra se han coligado * y conjurado unánimemente. 
47:6 Ellos mismos, cuando la vieron así, quedaron asombrados, llenos de turbación, * conmovidos y poseídos de terror. 
47:7 Se apoderaron de ellos dolores como de parto. * Tú, con un viento impetuoso harás pedazos las naves de Tarsis.
47:9 Como lo oímos, así lo hemos visto en la ciudad del Señor de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios; * la cual ha fundado Dios para siempre.
47:10 Hemos experimentado, ¡oh Dios!, tu misericordia * en medio de tu templo. 
47:11 Así como tu Nombre, ¡oh Dios!, también tu gloria se extiende hasta los últimos términos de la tierra; * tu diestra está llena de justicia. 
47:12 Alégrese el monte de Sion, y salten de gozo las hijas de Judá, * ¡oh Señor!, por razón de tus juicios.
47:13 Dad vueltas alrededor de Sion, examinadla por todos lados, * y contad sus torres. 
47:14 Considerad atentamente su fortaleza, * fijaos bien en sus casas y edificios, para poder contarlo a la generación venidera.
47:15 Porque aquí está Dios, el Dios nuestro, para siempre y por los siglos de los siglos. * Él nos gobernará eternamente.
