5:2 Señor, escucha mis palabras, * atiende a mis gemidos, 
5:3 Haz caso de mis gritos de auxilio, * Rey mío y Dios mío.
5:4 A ti te suplico, * Señor; por la mañana escucharás mi voz, 
5:5 Por la mañana te expongo mi causa, y me quedo aguardando. * Tú no eres un Dios que ame la maldad, 
5:6 Ni el malvado es tu huésped, * ni el arrogante se mantiene en tu presencia. 
5:7a Detestas a los malhechores, * destruyes a los mentirosos; 
5:7b Al hombre sanguinario y traicionero lo aborrece el Señor. * (8a) Pero yo, por tu gran bondad, 
5:8b Entraré en tu casa, * me postraré ante tu templo santo con toda reverencia. 
5:9 Señor, guíame con tu justicia, * porque tengo enemigos; alláname tu camino.
5:10 En su boca no hay sinceridad, * su corazón es perverso; 
5:11a Su garganta es un sepulcro abierto, † mientras halagan con la lengua. * Castígalos, ¡oh Dios!: 
5:11b Que fracasen sus planes; † expúlsalos por sus muchos crímenes, * porque se rebelan contra ti.
5:12a Que se alegren los que se acogen a ti, * con júbilo eterno; protégelos, 
5:12b Para que se llenen de gozo los que aman tu nombre, * (13a) porque Tú, Señor, bendices al justo, 
5:13b Y como un escudo * lo rodea tu favor.
