72:1 ¡Qué bueno es Dios para el justo, * el Señor para los limpios de corazón! 
72:2 Pero yo por poco doy un mal paso, * casi resbalaron mis pisadas: 
72:3 Porque envidiaba a los perversos, * viendo prosperar a los malvados. 
72:4 Para ellos no hay sinsabores, * están sanos y orondos; 
72:5 No pasan las fatigas humanas, * ni sufren como los demás. 
72:6 Por eso su collar es el orgullo, * y los cubre un vestido de violencia; 
72:7 De las carnes les rezuma la maldad, * el corazón les rebosa de malas ideas. 
72:8 Insultan y hablan mal, * y desde lo alto amenazan con la opresión. 
72:9 Su boca se atreve con el cielo. * Y su lengua recorre la tierra.
72:10 Por eso mi pueblo se vuelve a ellos * y se beben sus palabras. 
72:11 Ellos dicen: «¿Es que Dios lo va a saber, * se va a enterar el Altísimo?» 
72:12 Así son los malvados: siempre seguros, * acumulan riquezas. 
72:13 Entonces, ¿para qué he limpiado yo mi corazón * y he lavado en la inocencia mis manos? 
72:14 ¿Para qué aguanto yo todo el día * y me corrijo cada mañana? 
72:15 Si yo dijera: «Voy a hablar como ellos», * renegaría de la estirpe de tus hijos. 
72:16 Meditaba yo para entenderlo, * porque me resultaba muy difícil; 
72:17 Hasta que entré en el misterio de Dios, * y comprendí el destino de ellos.
72:18 Es verdad: los pones en el resbaladero, * los precipitas en la ruina; 
72:19 En un momento causan horror, * y acaban consumidos de espanto. 
72:20 Como un sueño al despertar, Señor, * al despertarte desprecias sus sombras. 
72:21 Cuando mi corazón se agriaba y me punzaba mi interior, * yo era un necio y un ignorante, 
72:23 Yo era un animal ante ti. * Pero yo siempre estaré contigo, 
72:24 Tú agarrarás mi mano derecha, me guías según tus planes, * y me llevas a un destino glorioso. 
72:25 ¿No te tengo a ti en el cielo? * Y contigo, ¿qué me importa la tierra? 
72:26 Se consumen mi corazón y mi carne por Dios, * mi lote perpetuo. 
72:27 Sí: los que se alejan de ti se pierden; * Tú destruyes a los que te son infieles. 
72:28 Para mí lo bueno es estar junto a Dios, * hacer del Señor mi refugio, 
72:28 Y contar todas tus acciones * en las puertas de Sión.
