73:1 ¿Por qué, oh Dios, nos tienes siempre abandonados, * y está ardiendo tu cólera contra las ovejas de tu rebaño? 
73:2 Acuérdate de la comunidad * que adquiriste desde antiguo, 
73:2 De la tribu que rescataste para posesión tuya, * del monte Sión donde pusiste tu morada. 
73:3 Dirige tus pasos a estas ruinas sin remedio; * el enemigo ha arrasado del todo el santuario. 
73:4 Rugían los agresores * en medio de tu asamblea, 
73:5 Levantaron sus propios estandartes. * En la entrada superior abatieron a hachazos el entramado; 
73:6 Después, con martillos y mazas, * destrozaron todas las esculturas. 
73:7 Prendieron fuego a tu santuario, * derribaron y profanaron la morada de tu nombre. 
73:8 Pensaban: «acabaremos con ellos», * e incendiaron todos los templos del país. 
73:9 Ya no vemos nuestros signos, ni hay profeta: * nadie entre nosotros sabe hasta cuándo.
73:10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos va a afrentar el enemigo? * ¿No cesará de despreciar tu nombre el adversario? 
73:11 ¿Por qué retraes tu mano izquierda y * tienes tu derecha escondida en el pecho? 
73:12 Pero Tú, Dios mío, eres rey desde siempre, * Tú ganaste la victoria en medio de la tierra. 
73:13 Tú hendiste con fuerza el mar, * rompiste la cabeza del dragón marino; 
73:14 Tú aplastaste la cabeza del Leviatán, * se la echaste en pasto a las bestias del mar; 
73:15 Tú alumbraste manantiales y torrentes, * Tú secaste ríos inagotables. 
73:16 Tuyo es el día, tuya la noche, * Tú colocaste la luna y el sol; 
73:17 Tú plantaste los linderos del orbe, * Tú formaste el verano y el invierno.
73:18 Tenlo en cuenta, Señor, que el enemigo te ultraja, * que un pueblo insensato desprecia tu nombre; 
73:19 No entregues a los buitres la vida de tu tórtola, * ni olvides sin remedio la vida de tus pobres. 
73:20 Piensa en tu alianza: * que los rincones del país están llenos de violencias. 
73:21 Que el humilde no se marche defraudado, * que pobres y afligidos alaben tu nombre. 
73:22 Levántate, oh Dios, defiende tu causa: * recuerda los ultrajes continuos del insensato; 
73:23 No olvides las voces de tus enemigos, * el tumulto creciente de los rebeldes contra ti.
