77:1 Escucha, pueblo mío, mi ley * y ten atentos tus oídos para percibir las palabras de mi boca. 
77:2 La abriré profiriendo parábolas; * diré cosas recónditas desde el principio del mundo,
77:3 Las cuales las hemos oído y entendido, * y nos las contaron ya nuestros padres. 
77:4 No las ocultaremos a sus hijos; * lo contaremos  a la futura generación; 
77:4 Publicaron las glorias del Señor, y los prodigios * y maravillas que había hecho. 
77:5 Él estableció alianza con Jacob * y dio la ley a Israel. 
77:5 Todo lo cual mandó a nuestros padres que lo hiciesen conocer a sus hijos, * para que lo sepan las generaciones venideras. 
77:6 Los hijos que nacerán y crecerán, * lo contarán a sus hijos. 
77:7 A fin de que pongan en Dios su esperanza, * y no se olviden de las obras de Dios y guarden con esmero sus mandamientos; 
77:8 Para que no sean como sus padres, * generación perversa y rebelde, 
77:8 Generación que nunca tuvo recto su corazón, * ni su espíritu fiel a Dios.
77:9 Los hijos de Efraín, diestros en tender y disparar el arco, * volvieron las espaldas el día del combate. 
77:10 Habían faltado al pacto con Dios, * y no habían querido seguir su ley.
77:11 Se olvidaron de sus beneficios, * y de las maravillas que obró a la vista de ellos. 
77:12 Delante de sus padres hizo portentos en la tierra de Egipto, * y en las llanuras de Tanis.
77:13 Rompió el mar por medio, y los hizo pasar, * y contuvo las olas como muros. 
77:14 Y los fue guiando de día por medio de una nube, * y toda la noche con resplandor de fuego.
77:15 En el desierto hendió una peña, * les dio para beber como un caudaloso río, 
77:16 Pues hizo brotar de una roca caudales de agua, * que corrieron a manera de ríos.
77:17 Ellos volvieron, sin embargo, a pecar contra Él. * En aquel árido desierto provocaron la ira del Altísimo; 
77:18 Tentaron a Dios en sus corazones, * pidiendo comida según su antojo.
77:19 Y hablaron mal de Dios, y dijeron: * ¿Por ventura podrá Dios preparar una mesa en el desierto? 
77:20 Porque Él dio un golpe en la peña y salieron aguas, * y se formaron torrentes caudalosos, 
77:20 ¿Podrá  también dar pan * y poner una mesa a su pueblo?
77:21 Lo oyó el Señor, y se irritó, * se encendió el fuego de su cólera contra Jacob, y subió al punto su indignación contra Israel, 
77:22 Porque no creyeron a Dios * ni esperaron de Él la salud.
77:23 Siendo así que dio orden a las nubes que tenían encima, * y abrió las puertas del cielo, 
77:24 Y les llovió el maná para comer, * dándoles pan del cielo. 
77:25 Pan de ángeles comió el hombre. * Les envió víveres en abundancia.
77:26 Retiró del cielo el viento meridional, * y substituyó con su poder el ábrego. 
77:27 E hizo llover sobre ellos carnes en tanta abundancia como polvo, * y aves volátiles como arenas del mar; 
77:28 Aves que cayeron en medio de sus campamentos, * alrededor de sus tiendas,
77:29 Con lo que comieron y quedaron ahítos, * y satisfacieron su deseo, y quedó cumplido su antojo. 
77:30 Aún estaban con el bocado en la boca, * cuando la ira de Dios descargó sobre ellos; 
77:31 Y mató a los más robustos del pueblo, * acabando con lo más florido de Israel.
77:32 A pesar de todo esto pecaron nuevamente, * y no dieron crédito a sus milagros. 
77:33 Y así sus días se desvanecieron como humo, * y se acabaron muy presto los años de su vida.
77:34 Cuando el Señor hacía en ellos mortandad, entonces recurrían a Él, * y volvían en sí, y acudían solícitos a buscarle. 
77:35 Y se acordaban que Dios es su amparo, * y que el Dios Altísimo es su redentor.
77:36 Pero le amaron de boca, * y le mintieron con su lengua; 
77:37 Pues su corazón no fue sincero para con Él, * ni fueron fieles a su alianza.  
77:38 El Señor es misericordioso, les perdonaba sus pecados, * y no acababa del todo con ellos. 
77:38 Contuvo muchísimas veces su indignación, / y no dio lugar a todo su enojo, 
77:39 Acordándose de que son de carne, * un aliento fugaz que pasa y no torna.
77:40 ¡Oh, cuántas veces lo irritaron en el desierto! * ¡Cuántas lo provocaron a ira en aquel erial! 
77:41 Y volvían de nuevo a tentar a Dios, * y a exasperar al Santo de Israel. 
77:42 No se acordaron de lo que hizo * el día aquel en que los rescató de las manos del tirano. 
77:43 Cuando ostentó sus prodigios en Egipto, * y sus portentos en los campos de Tanis; 
77:44 Cuando convirtió en sangre los ríos * y demás aguas para que los egipcios no pudieran beber;
77:45 Envió contra éstos todo género de moscas que los consumiesen, * y ranas que los hostigasen;
77:46 Entregó sus frutos al pulgón, * y sus sudores a la langosta;
77:47 Les destruyó las viñas con granizo, * y los árboles con heladas; 
77:48 Y exterminó con el pedrisco sus ganados, * y abrasó con rayos todas sus posesiones;
77:49 Descargó sobre ellos la cólera de su enojo, * la indignación, la ira y la tribulación, que les envió por medio de ángeles malos; 
77:50 Dio curso libre a su ira, no perdonó sus vidas: * incluso a sus animales envolvió en la misma mortandad;
77:51 Hirió de muerte a todos los primogénitos del país de Egipto, * las primicias de todos sus trabajos, en las tiendas de los descendientes de Cam.
77:52 Entonces sacó a los de su pueblo como ovejas, * y los guio como una grey por el desierto. 
77:53 Y los condujo llenos de confianza, quitándoles todo temor; * mientras que a sus enemigos los sepultó en el mar.
77:54 Y los introdujo después en el monte de su santificación, * monte que adquirió con el poder de su diestra. 
77:54 Al entrar ellos arrojó de allí las naciones; * y les repartió por suerte la tierra, distribuyéndosela con cuerda de medir. 
77:55 Y colocó las tribus de Israel * en las tiendas de aquellas gentes.
77:56 Mas ellos se rebelaron; y tentaron de nuevo y exasperaron al Dios Altísimo, * y no guardaron sus mandamientos. 
77:57 Antes bien, le volvieron la espalda, y se rebelaron; * semejantes a sus padres, falsearon como un arco torcido. 
77:58 Lo incitaron a ira en sus collados, * y con el culto de los ídolos lo provocaron a celos.
77:59 Lo oyó Dios, y se indignó; * y rechazó totalmente a Israel. 
77:60 Y abandonó el Tabernáculo de Silo, * aquel Tabernáculo donde había tenido su morada entre los hombres.
77:61 Y abandonó a sus valientes al cautiverio; * toda su gloria la puso en poder de los enemigos. 
77:62 Y no haciendo ya caso de un pueblo que era su heredad, * le entregó al filo de la espada.
77:63 El fuego devoró sus jóvenes; * y sus vírgenes no fueron lloradas. 
77:64 Perecieron a cuchillo sus sacerdotes, * y nadie lloraba a sus viudas.
77:65 Entonces despertó el Señor, como de un sueño, * como un valiente soldado vencido por el vino. 
77:66 E hirió el Señor a sus enemigos en la espalda; * los cubrió de oprobio sempiterno.
77:67 Y desechó el Tabernáculo de José, * y no eligió morar ya en la tribu de Efraín. 
77:68 Sino que eligió la tribu de Judá, * el monte Sion, su preferido. 
77:69 Aquí, en esta tierra que había asegurado por todos los siglos, * edificó su santuario único y fuerte como asta de unicornio.
77:70 Y escogió a su siervo David, sacándole de entre los rebaños de ovejas * cuando las apacentaba con sus crías, 
77:71 Para que pastorease a los hijos de Jacob, su siervo, * a Israel, herencia suya;
77:72 Y los apacentó con la inocencia de su corazón, * y los gobernó con la sabiduría y prudencia de sus acciones.
