79:2 Pastor de Israel, escucha, * Tú que guías a José como a un rebaño; 
79:2 Tú que te sientas sobre querubines, * resplandece ante Efraín, Benjamín y Manasés; 
79:3 Despierta tu poder * y ven a salvarnos.
79:4 Oh Dios, restáuranos, * que brille tu rostro y nos salve. 
79:5 Señor Dios de los ejércitos, * ¿hasta cuándo estarás airado mientras tu pueblo te suplica?
79:6 Le diste a comer llanto, * a beber lágrimas a tragos; 
79:7 Nos entregaste a las contiendas de nuestros vecinos, * nuestros enemigos se burlan de nosotros.
79:8 Dios de los ejércitos, restáuranos, * que brille tu rostro y nos salve.
79:9 Sacaste una vid de Egipto, * expulsaste a los gentiles, y la trasplantaste; 
79:10 Le preparaste el terreno, * y echó raíces hasta llenar el país;
79:11 Su sombra cubría las montañas, / y sus pámpanos, los cedros altísimos; 
79:12 Extendió sus sarmientos hasta el mar, * y sus brotes hasta el Gran Río.
79:13 ¿Por qué has derribado su cerca * para que la saqueen los viandantes, 
79:14 La pisoteen los jabalíes * y se la coman las alimañas?
79:15 Dios de los Ejércitos, vuélvete: * mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña, 
79:16 La cepa que tu diestra plantó * y que Tú hiciste vigorosa.
79:17 La han talado y le han prendido fuego; * con un bramido hazlos perecer. 
79:18 Que tu mano proteja a tu escogido, * al hombre que Tú fortaleciste. 
79:19 No nos alejaremos de ti: * danos vida, para que invoquemos tu nombre.
79:20 Señor Dios de los ejércitos, restáuranos, * que brille tu rostro y nos salve.
