87:2 Señor, Dios mío, * de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; 
87:3 Llegue hasta ti mi súplica, * inclina tu oído a mi clamor. 
87:4 Porque mi alma está colmada de desdichas, * y mi vida está al borde del abismo; 
87:5 Ya me cuentan con los que bajan a la fosa, * soy como un inválido. Tengo mi cama entre los muertos, 
87:6 Como los caídos que yacen en el sepulcro, de los cuales ya no guardas memoria, * porque fueron arrancados de tu mano. 
87:7 Me has colocado en lo hondo de la fosa, * en las tinieblas del fondo; 
87:8 Tú cólera pesa sobre mí, * me echas encima todas tus olas. 
87:9 Has alejado de mí a mis conocidos, * me has hecho repugnante para ellos: 
87:9 Encerrado, no puedo salir, * y los ojos se me nublan de pesar. 
87:10 Todo el día te estoy invocando, * tendiendo las manos hacia ti. 
87:11 ¿Harás Tú maravillas por los muertos? * ¿Se alzarán las sombras para darte gracias?
87:12 ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia, * o tu fidelidad en el reino de la muerte? 
87:13 ¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla, * o tu justicia en el país del olvido? 
87:14 Pero yo te pido auxilio, * por la mañana irá a tu encuentro mi súplica. 
87:15 ¿Por qué, Señor, me rechazas, * y me escondes tu rostro? 
87:16 Desde niño fui desgraciado y enfermo, * me doblo bajo el peso de tus terrores, 
87:17 Pasó sobre mí tu incendio, * tus espantos me han consumido: 
87:18 Me rodean como las aguas todo el día, * me envuelven todos a una; 
87:19 Alejaste de mí amigos y compañeros: * mi compañía son las tinieblas.
