91:2 Es bueno dar gracias al Señor * y tañer para tu nombre, oh Altísimo, 
91:3 Proclamar por la mañana tu misericordia * y de noche tu fidelidad, 
91:4 Con arpas de diez cuerdas y laúdes, * sobre arpegios de cítaras. 
91:5 Tus acciones, Señor, son mi alegría, * y mi júbilo, las obras de tus manos. 
91:6 ¡Qué magníficas son tus obras, Señor, * qué profundos tus designios! 
91:7 El ignorante no los entiende * ni el necio se da cuenta.  
91:8 Aunque germinen como hierba los malvados * y florezcan los malhechores, 
91:9 Serán destruidos para siempre. * Tú, en cambio, Señor, eres excelso por los siglos. 
91:10 Porque tus enemigos, Señor, perecerán, * los malhechores serán dispersados; 
91:11 Pero a mí me das la fuerza de un búfalo * y me unges con aceite nuevo. 
91:12 Mis ojos despreciarán a mis enemigos, * mis oídos escucharán su derrota. 
91:13 El justo crecerá como una palmera, * se alzará como un cedro del Líbano: 
91:14 Plantado en la casa del Señor, * crecerá en los atrios de nuestro Dios; 
91:15 En la vejez seguirá dando fruto * y estará lozano y frondoso, 
91:16 Para proclamar que el Señor es justo, * que en mi Roca no existe la maldad.
