01-06# Del Prólogo de San Benito, Nuestro Padre, a su Regla.
_
Habiendo preguntado, hermanos, al Señor, por el que ha de habitar en su palacio, oímos ya lo que debe observar su inquilino, y si cumplimos con esos cargos, lograremos la herencia del reino de los cielos. Prepárense, pues, nuestros cuerpos y corazones para militar en la santa obediencia de sus leyes, y roguémosle que no dé socorros de su gracia, para que hagamos lo que no nos es posible por nuestra humana flaqueza. Y si, huyendo de las penas infernales, deseamos alcanzar la vida eterna, hagamos con diligencia, mientras hay vagar durante la mansión de este cuerpo, y la luz de esta presente vida, lo que nos esté bien para la otra.
