02-01# Del Capítulo 7 de la Regla de Nuestro Padre San Benito: De la humildad 
_
El cuarto grado de humildad consiste en que, si recargado en el acto de obedecer de molestias, contraórdenes y toda suerte de ultrajes, se abraza con ánimo tranquilo a la paciencia, y aguantándolo todo, no desmaya ni da de mano a la obra, porque dice la Escritura: «El que perseverare hasta el fin se salvará», y el Profeta: «Ten ánimo y espera en Dios». Y mostrando que el que es fiel debe sufrir por su Señor todas las adversidades y contradicciones, dijo en nombre de los pacientes: «Por ti andamos continuamente amenazados del cuchillo y tratados como reses de degüello», pero esperanzados del premio prosiguen diciendo llenos de contento y gozo: «De todas esas molestias salimos bien, por gracia de aquél que nos amó». También dijo en otro Salmo: «Nos probaste, Señor, en el fuego, como se prueba el oro; nos pusiste en grillos y cargaste nuestros hombros de trabajos». Y para dar a entender que debemos estar sometidos a superior, añadió: «Pusiste hombres sobre nuestras cabezas». Y aún ejecutan el consejo del Señor los que, entre injurias y adversidades, abofeteados en una mejilla, presentan luego la otra; sueltan la capa a quien les roba la túnica; caminan dos leguas si les mandan andar una; sufren en sus hermanos con San Pablo falsedades; y bendicen a sus maldicientes.
