02-13# De la Regla de Nuestro Padre San Benito. Capítulo 11: Cómo se han de decir los Nocturnos en los Domingos
_
El domingo se han de levantar a las Vigilias más temprano, y en ellas se ha de observar este método. Al cantar, como arriba dispusimos, los seis salmos y el verso, sentándose todos en bancos por su orden, se han de leer del libro, como queda dicho, cuatro lecciones con sus responsos; y sólo en el cuarto dirá Gloria el que los canta, pero al tiempo que la entona, se levantarán todos con reverencia. Seguiránse otros seis salmos por su orden con antífonas, como los anteriores, y tras ellos el versículo; y se leerán otras cuatro lecciones con sus responsorios por el orden mencionado. Diránse después tres cánticos de los Profetas, a elección del Abad, los cuales se cantarán con Aleluya. Dichos el versículo y la absolución del Abad, leerán otras cuatro lecciones del Nuevo Testamento, como queda ordenado. Después del cuarto responsorio entonará el Abad el himno Te Deum, y al acabar, leerá él mismo la lección del Evangelio estando todos de pie con reverencia y temblor; y al fin responderá el coro Amén. Proseguirá el Abad entonando el himno Te decet laus, y dicha la oración comenzarán Laúdes. Este orden se ha de observar en todo tiempo, en invierno y verano, para los Nocturnos del domingo; salvo que acaso por levantarse tarde -lo que no permita Dios- se haya de cercenar algo de las lecciones o responsorios. Cuídese mucho de que no suceda; pero si sucediere, dé pública satisfacción a Dios en la Iglesia el que por su descuido hubiere causado semejante falta.
