04-03# De la Regla de Nuestro Padre San Benito. Capítulo 52: Del oratorio monástico
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Sea el oratorio lo que suena, y no se trate en él ni se reserve cosa que desdiga de su nombre. Concluyendo el oficio divino, saldrán todos con sumo silencio y tendrán respeto a Dios, para que, si alguno quisiere quedarse orando, no sea impedido por imprudencia de otro. Si alguno quisiere recogerse a orar después, entre silenciosamente y ore no en voz alta, sino con llanto y atención interna. No se permita, en fin, que el que no hubiere de orar quede en el oratorio, como queda dispuesto, concluyendo el oficio, porque a otro no sirva de embarazo.
