04-07# De la Regla de Nuestro Padre San Benito. Capítulo 55: Del vestuario y calzado de los monjes
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Dése el vestuario a los monjes según la calidad del país en que habitan y temperatura de aires, porque en parajes fríos se necesita de más ropa que en los cálidos; lo cual debe considerar el Abad. Creemos que en países templados basta a cada monje cogulla y túnica; cogulla peluda en verano, escapulario para la labor, calzas y zapatos para abrigar los pies. De cuya burdez o color no se han de quejar los monjes, porque deben ser de las fábricas de la provincia en que viven, y pueden comprarse más baratas. Providencie el Abad que los hábitos no sean cortos, sino bien proporcionados a los cuerpos. Los que los reciben nuevos entreguen de contado los viejos, y guárdense en la ropería para pobres. Basta pues que tenga el monje dos túnicas y dos cogullas, así para dormir con ellas como para lavarlas; lo que excediere de ahí es ya superfluo y se debe quitar. Entreguen también el calzado yy todo lo demás viejo cuando lo reciban nuevo. Los que hubieren de hacer biaje tomarán bragas de la ropería y las volverán lavadas a la vuelta. Haya en la ropería cogullas y túnicas algo mejor tratadas que las que usan de ordinario, las cuales tomarán los que hubieren de ir de camino y las restituirán en volviendo.
