04-24# De la Regla de Nuestro Padre San Benito. Capítulo 66: Del portero del monasterio
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Póngase a la puerta del monasterio un anciano juicioso, que sepa tomar y dar razón, cuya prudencia no le permita vaguear. Debe tener el portero celda cerca de la portería para que los que llegan de fuera hallen siempre presente quien responda. Así que alguno golpee o al punto que el pobre clame, responda «Deo gratias» o «Benedicite» y despáchelo con toda prontitud, agasajo y temor de Dios, diligencia y ardiente caridad. Si necesitare de ayudante, désele un socio joven que le ayude. Debe fundarse el monasterio, si fuere posible, de modo que dentro de él haya todo lo necesario; esto es, agua, molino, huerta, panadería y otras artes y manufacturas, para que los monjes no tengan necesidad dde salir de sus cercas por ser totalmente dañoso a sus almas. Queremos que se lea repetidas veces en comunidad esta Regla, porque ningún monje se excuse con su ignorancia.
