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In Transfiguratione Domini Nostri Jesu Christi;;Duplex II classis;;5.1;;

[Rank] (rubrica 196)
In Transfiguratione Domini Nostri Jesu Christi;;Duplex II classis;;5;;

[Ant Vespera]
Jesús tomó consigo * a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y se los llevó aparte a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos.
Su rostro * resplandecía como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la nieve. Aleluya.
Y se les aparecieron * Moisés y Elías conversando con Jesús.
Pedro entonces * tomó la palabra y dijo a Jesús: Señor, ¡qué hermoso es estar aquí!
Todavía estaba hablando, * cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra.

[Hymnus Vespera]
v. Los que buscáis a Cristo, 
levantad vuestros ojos a lo alto: 
allí podréis contemplar un rastro 
de la gloria eterna.
_
Vemos un esplendor que no tiene ocaso, 
sublime, excelso, 
infinito, anterior 
al cielo y a la tierra.
_
Es éste aquel Rey de las naciones 
y Rey del pueblo judío, 
prometido al patriarca Abrahán 
y a su descendencia para siempre.
_
El Padre nos manda, con su palabra, 
que a Él escuchemos y en Él creamos, 
tomando como testigos y notarios 
a los mismos profetas.
_
¡Oh Jesús, que te muestras a los humildes!, 
gloria sea dada a ti, 
con el Padre y el Espíritu Santo, 
por los siglos sempiternos. 
Amén.

[Doxology]
¡Oh Jesús, que te muestras a los humildes!, 
gloria sea dada a ti, 
con el Padre y el Espíritu Santo, 
por los siglos sempiternos. 
Amén.

[Versum 1]
V. Manifestaste tu gloria en presencia del Señor.
R. Por eso el Señor te vistió de hermosura.

[Ant 1]
Cristo Jesús, * reflejo de la gloria del Padre e impronta de su ser, sostiene el universo con su palabra poderosa y, realizando la purificación de los pecados, en la montaña ha manifestado hoy su gloria.

[Oratio]
Oh Dios, que corroboraste los misterios de la fe en la gloriosa transfiguración de tu Unigénito con el testimonio de los Padres; e hiciste esclarecer maravillosamente la adopción perfecta de tus hijos en la voz que salió de la resplandeciente nube: otórganos propicio que seamos coherederos del mismo Rey de la gloria y sus compañeros en la misma.
$Per eumdem

[Invit]
Al sumo Rey de la gloria, * a Cristo, adorémosle.

[Ant Matutinum]
Habiéndose situado un poco más ábajo que los Ángeles, * ha sido coronado de gloria y honor y constituido sobre las obras de las manos de Dios.;;8
El Señor ha iluminado las tinieblas, y todos anuncian en su templo su gloria.;;28
Oh Tú, el más gentil en hermosura * entre los hijos de los hombres, derramada se ve la gracia en tus labios.;;44
Una luz * admirable habéis hecho brillar desde los montes eternos: aterrados han quedado todos los insensatos de corazón.;;75
Mejor es * un día en tus atrios que mil fuera de ellos.;;83
Gloriosas cosas * se han dicho de ti, oh ciudad de Dios.;;86
El Tabor y el Hermón * saltarán de gozo en tu nombre; lleno de fortaleza está tu brazo.;;88
(sed rubrica 1960) El Tabor y el Hermón * saltarán de gozo en tu nombre; lleno de fortaleza está tu brazo.;;88(2-19)
Amaneció * una luz al justo, y la alegría a los rectos de corazón.;;96
Se ha revestido * de gloria y de majestad; cubierto está de luz como de un ropaje.;;103

[Nocturn 1 Versum]
V. Lleno de gloria apareciste en la presencia del Señor.
R. Por esto el Señor te revistió de hermosura.

[Nocturn 2 Versum]
V. Le coronaste, Señor, de gloria y honor.
R. Y le constituiste sobre las obras de tus manos.

[Nocturn 3 Versum]
V. Grande es su gloria en vuestro Salvador.
R. Le revestiste de esplendor y de hermosura

[Lectio1]
De la 2ª Epístola de San Pedro, Apóstol
!2 Pe 1:10-14
10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad asegurar vuestra vocación y elección cuanto que, haciendo así, jamás tropezaréis, 
11 y tendréis ancha entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 
12 Por eso no cesaré de traeros a la memoria estas cosas, por más que las sepáis y estéis afianzados en la verdad que al presente poseéis, 
13 pues tengo por deber, mientras habito en esta tienda, estimularos con mis amonestaciones, 
14 considerando que pronto veré abatida mi tienda, según nos lo ha manifestado nuestro Señor Jesucristo.

[Responsory1]
R. Levántate, Jerusalén, álzate resplandeciente, porque viene tu lucero, 
* Y ha aparecido sobre ti la gloria del Señor. 
V. A tu luz caminarán las naciones, y los reyes al resplandor de tu sol naciente. 
R. Y ha aparecido sobre ti la gloria del Señor.	

[Lectio2]
!2 Pe 1:15-17
15 Quiero, pues, que, después de mi partida, en todo tiempo recordéis esto. 
16 Porque no fue siguiendo artificiosas fábulas como os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, sino como quienes han sido testigos oculares de su majestad. 
17 Él recibió de Dios Padre el honor y la gloria cuando de la magnífica gloria se hizo oír aquella voz que decía: Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias.

[Responsory2]
R. Se vio el Espíritu Santo en una nube luminosa, y se oyó la voz del Padre, que decía: 
* Este es mi Hijo muy amado, en quien estoy complaciéndome: escuchadle. 
V. Apareció una nube que los cubrió, y se oyó la voz del Padre. 
R. Este es mi Hijo muy amado, en quien estoy complaciéndome: escuchadle.

[Lectio3]
!2 Pe 1:18-21
18 Y esta voz bajada del cielo la oímos los que con Él estábamos en el monte santo. 
19 Y tenemos aún algo más firme, a saber: la palabra profética, a la cual muy bien hacéis en atender, como a lámpara que luce en lugar tenebroso hasta que luzca el día y el lucero se levante en vuestros corazones. 
20 Pues debéis ante todo saber que ninguna profecía de la Escritura es de privada interpretación, 
21 porque la profecía no ha sido en los tiempos pasados proferida por humana voluntad, antes bien, movidos del Espíritu Santo, hablaron los hombres de Dios.

[Responsory3]
R. Mirad qué amor hacia nosotros ha tenido el Padre: 
* Queriendo que nos llamemos hijos de Dios y lo seamos. 
V. Sabemos que cuando se manifestare seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es. 
R. Queriendo que nos llamemos hijos de Dios y lo seamos. 
&Gloria
R. Queriendo que nos llamemos hijos de Dios y lo seamos. 

[Lectio4]
Sermón de San León, Papa. 
!Sermón de la Transfiguración, antes de la mitad.
El Señor manifiesta su gloria ante los testigos que Él ha escogido, y hace brillar de tal manera aquella forma corporal, común con los demás hombres, que su rostro resplandece como el sol y sus vestiduras se tornan blancas como la nieve. Con esta transfiguración se proponía substraer el corazón de sus discípulos al escándalo de la cruz, y evitar que la ignominia voluntaria de su pasión afectara la fe de aquellos ante los cuales descubriría la excelencia de su dignidad oculta. Se proponía también su providencia fundar las esperanzas de la Iglesia, haciendo que todo el cuerpo de Cristo conociera la transformación que le está reservada, ya que cada uno de los miembros puede prometerse el participar de la gloria con que resplandeció de antemano la cabeza.

[Responsory4]
R. Se embriagaron con la abundancia de tu casa: 
* Les abrevaste en el torrente de tus delicias. 
V. Porque en ti se halla la fuente de la vida, y en tu luz veremos la luz. 
R. Les abrevaste en el torrente de tus delicias.

[Lectio5]
Confirmando más a los Apóstoles para elevarlos a un conocimiento perfecto, quiso incluir otra enseñanza en aquel milagro: Moisés y Elías, a saber, la Ley y los Profetas, aparecieron conversando con Él. En esta reunión de cinco personas, cumplíase lo que dice la Escritura: “Todo se decidirá por deposición de dos o tres testigos”. Porque ¿puede haber algo más cierto que una cosa en cuya predicación se juntan la trompeta del Antiguo Testamento y la del Nuevo, y sobre la cual el testimonio de los antiguos está de acuerdo con la doctrina evangélica? Las páginas de ambos Testamentos se confirman mutuamente, y aquel a quien todas las figuras habían anunciado bajo el velo de los misterios, se manifiesta hoy al descubierto en el esplendor de su gloria.

[Responsory5]
R. Maestro, bien estamos aquí: 
* Hagamos aquí tres tiendas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. 
V. A la verdad, no sabía lo que decía. 
R. Hagamos aquí tres tiendas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.

[Lectio6]
Animado el Apóstol Pedro por las revelaciones de estos misterios, despreciando las cosas mundanas y hastiado de las terrenas, se sintió arrebatado por el deseo de las eternas; y lleno de gozo ante aquella visión, no pide más que permanecer con Jesús, allí donde se complace en la manifestación de su gloria. Esto le mueve a exclamar: “Maestro, bien estamos aquí; si quieres, haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías”. Mas el Señor nada respondió, como indicando que sin ser malo lo que Pedro deseaba era improcedente, ya que el mundo no podía salvarse sino con la muerte de Cristo. Quisó además conducir la fe de los creyentes a comprender que, aun en medio de las tentaciones de esta vida, no hay que dudar de las promesas de la bienaventuranza, siendo preciso implorar la paciencia más bien que la gloria.

[Responsory6]
R. Si el ministerio de una ley de muerte, grabada con letras sobre piedra, fue tan glorioso que no podían los hijos de Israel fijar la vista en el rostro de Moisés por el resplandor de su cara, que no era duradero, 
* ¿Cómo no ha de ser más glorioso el ministerio del Espíritu, que es permanente?
V. Porque Jesucristo ha sido considerado digno de una gloria tan superior a la de Moisés, como lo es el honor del constructor con relación al de la casa por él edificada. 
R. ¿Cómo no ha de ser más glorioso el ministerio del Espíritu, que es permanente? 
&Gloria
R. ¿Cómo no ha de ser más glorioso el ministerio del Espíritu, que es permanente? 

[Lectio7]
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo
!Mt 17:1-9
En aquel tiempo: Tomó Jesús consigo a Pedro, y a Santiago, y a Juan, su hermano, y subiendo con ellos solos a un alto monte, se transfiguró en su presencia. Y lo que sigue.
_
Homilía de San Juan Crisóstomo.
!Homilía 57, sobre san Mateo.
El Señor había hablado mucho de peligros a sus discípulos, de su pasión y muerte; también del martirio que ellos sufrirían y prescrito muchas cosas austeras y difíciles. Y todas estas cosas adversas debían ocurrir en la vida presente y en tiempo muy próximo, mientras las cosas venturosas, a saber, que perdiendo la vida salvarían sus almas, y que vendría Él mismo en la gloria del Padre para darles las recompensas, sólo se las mostraba como objetos de su esperanza. Deseando robustecerlos por medio de la visión, y mostrarles qué será la gloria con que ha de venir un día, muéstrales esta gloria en la medida de su capacidad de contemplarla en esta vida, para impedirles, y en especial a Pedro, el entristecerse por la propia muerte y por la de su Maestro.

[Responsory7]
R. Dios nos ha llamado con su santa vocación según su gracia, la cual ahora se nos manifiesta 
* Por la iluminación de Jesucristo, nuestro Salvador. 
V. El cual ha destruido la muerte e iluminado la vida de suerte que no pueda sufrir corrupción. 
R. Por la iluminación de Jesucristo, nuestro Salvador.

[Lectio8]
Ved cómo habla nuestro Señor del reino y de la gehena: El que hallare su alma la perderá, y el que la perdiere por mi causa la hallará; y: “Dará a cada uno según sus obras”, se refiere a ambas cosas. Tras haber hablado de una y otra, permite fijar la mirada en el reino, pero no hace lo mismo con la gehena, porque esto habría sido necesario si se tratara de hombres groseros e ignorantes; pero no lo era tratándose de los Apóstoles, hombres virtuosos y perspicaces a quienes bastaba confirmar con la vista de cosas mejores. Convenía también mucho más al mismo Señor. No prescindió del todo del otro medio, y a veces pone ante los ojos el horrible cuadro de la gehena, como, por ejemplo, al explicar la historia de Lázaro y al hablar del acreedor que reclama cien denarios.

[Responsory8]
R. Dios, que hizo brotar la luz de las tinieblas, ha brillado en nuestros corazones, 
* Para difundir la luz del conocimiento y de la gloria de Dios sobre la faz de Jesucristo. 
V. Ha nacido entre las tinieblas la luz para los de corazón recto: misericordioso, y benigno, y justo es el Señor. 
R. Para difundir la luz del conocimiento y de la gloria de Dios sobre la faz de Jesucristo. 
&Gloria
R. Para difundir la luz del conocimiento y de la gloria de Dios sobre la faz de Jesucristo. 

[Lectio9]
Nosotros, fijémonos en la filosofía de San Mateo, el cual no omitió los nombres de los Apóstoles preferidos a los demás. Lo mismo vemos en San Juan, en el cual tanto abundan, cuidadosamente consignadas con gran fidelidad, las noticias que más pueden contribuir a la gloria de Pedro. Y es que en aquella comunidad de los Apóstoles no cabían los celos, ni la vanagloria. Jesús tomó, pues, aparte a los primeros entre los Apóstoles. ¿Por qué llevó consigo a ellos solamente? Al parecer, por su superioridad sobre los demás. ¿Y por qué lo hizo al cabo de seis días, y no inmediatamente? Para que los demás discípulos no se sintieran movidos de pasiones humanas; por este motivo ni siquiera nombró a los que iba a llevar consigo.
&teDeum

[Capitulum Laudes]
!Flp 3:20-21
v. Aguardamos a un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestra condición humilde, según el modelo de su condición gloriosa.
$Deo gratias

[Hymnus Laudes]
v. ¡Oh Jesús, luz bendita de las almas!, 
cuando iluminas nuestros corazones, 
ahuyentas las tinieblas del pecado, 
y nos llenas de dulzura.
_
¡Qué contento está aquel a quien visitas Tú, 
el que estás a la diestra del Padre, 
la luz que ilumina el cielo, 
invisible a los ojos de la carne!
_
¡Oh esplendor de la gloria del Padre, 
oh caridad incomprensible! 
Concédenos, con tu presencia, 
un aumento de amor.
_
¡Oh Jesús!, que te muestras a los humildes, 
gloria sea dada a Ti, con el Padre 
y el Espíritu Santo, 
por los siglos sempiternos. 
Amén.

[HymnusM Laudes]
v. ¡Oh Jesús, luz bendita de las almas!, 
cuando iluminas nuestros corazones, 
ahuyentas las tinieblas del pecado, 
y nos llenas de dulzura.
_
¡Qué contento está aquel a quien visitas Tú, 
el que estás a la diestra del Padre, 
la luz que ilumina el cielo, 
invisible a los ojos de la carne!
_
¡Oh esplendor de la gloria del Padre, 
oh caridad incomprensible! 
Concédenos, con tu presencia, 
un aumento de amor.
_
¡Oh Jesús!, que te muestras a los humildes, 
gloria sea dada a Ti, con el Padre 
y el Espíritu Santo, 
por los siglos sempiternos. 
Amén.

[Versum 2]
V. Corona de oro sobre su cabeza.
R. Insignia de santidad, gloria y honor.

[Ant 2]
Una voz * desde la nube decía: Éste es mi Hijo, el Amado, en Él me he complacido. Escuchadlo. Aleluya.

[Lectio Prima]
!Ap 21, 10-11; 21, 23.
v. Y me transportó en espíritu a un monte de gran altura, y me mostró la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo desde Dios, con la misma gloria de Dios; y el Cordero es su antorcha.

[Responsory Breve Tertia]
R.br. Manifestaste tu gloria en presencia del Señor * Aleluya, aleluya. 
R. Manifestaste tu gloria en presencia del Señor. * Aleluya, aleluya.
V. Por eso el Señor te vistió de hermosura. 
R. Aleluya, aleluya. 
&Gloria
R. Manifestaste tu gloria en presencia del Señor. * Aleluya, aleluya.

[Versum Tertia]
V. Lo coronaste, Señor, de gloria y dignidad. Aleluya.
R. Le diste el mando sobre las obras de tus manos. Aleluya

[Capitulum Sexta]
!2 Cor 3:18
v. Todos nosotros con el rostro descubierto reflejamos la gloria del Señor y nos transformamos en su misma imagen, cada vez con más gloria, bajo el impulso del Espíritu del Señor.
$Deo gratias

[Responsory Breve Sexta]
R.br. Lo coronaste, Señor, de gloria y dignidad * Aleluya, aleluya. 
R. Lo coronaste, Señor, de gloria y dignidad * Aleluya, aleluya. 
V. Le diste el mando sobre las obras de tus manos. 
R. Aleluya, aleluya. 
&Gloria
R. Lo coronaste, Señor, de gloria y dignidad * Aleluya, aleluya. 

[Versum Sexta]
V. Tu victoria ha engrandecido su fama. Aleluya.
R. Lo has vestido de honor y majestad. Aleluya.

[Responsory Breve Nona]
R.br. Tu victoria ha engrandecido mi fama * Aleluya, aleluya. 
R. Tu victoria ha engrandecido mi fama * Aleluya, aleluya. 
V. Lo has vestido de honor y santidad. 
R. Aleluya, aleluya. 
&Gloria
R. Tu victoria ha engrandecido mi fama * Aleluya, aleluya. 

[Ant 3]
Al oírlo, * los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: Levantaos, no temáis. Aleluya.
