[Officium]
S. Clementis I Papæ et Martyris

[Name]
Clemente

[Ant Vespera]
Mientras oraba * san Clemente se le apareció el Cordero de Dios.;;109
El Señor me ha enviado * a vosotros sin mérito mío, para hacerme partícipe de vuestras coronas.;;110
Vi de pie * en el monte un Cordero: a sus pies brotaba un manantial de agua viva.;;111
A sus pies * brotaba un manantial de agua viva, un río caudaloso que alegra la ciudad de Dios.;;112
Todos los pueblos * vecinos creyeron en Cristo el Señor.;;116

[Ant 1]
Oremos todos * a Jesucristo nuestro Señor, que abrió a sus Confesores el manantial de sus fuentes.

[Oratio] (nisi communi Summorum Pontificum)
!Oh Dios, que todos los años nos alegras con la fiesta de San Clemente, Pontífice y Mártir!; concédenos, al venerarla con nuestro culto, seguir su ejemplo, por la santidad de nuestra vida.
$Per Dominum

[Responsory1o]
R. Estando San Clemente en oración, apareciósele el Cordero de Dios, 
* Bajo cuyos pies brota un manantial de agua viva: un río caudaloso que alegra la ciudad de Dios. 
V. Vi en pie sobre el monte un Cordero. 
R. Bajo cuyos pies brota un manantial de agua viva: un río caudaloso que alegra la ciudad de Dios.

[Responsory2o]
R. Exclamaron todos a una voz: San Clemente, rogad por nosotros, 
* Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. 
V. Sin mérito alguno de mi parte, el Señor me ha enviado a vosotros para hacerme partícipe de vuestras coronas. 
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

[Responsory3o]
R. Dispusiste, Señor, a tu mártir Clemente, en medio del mar, una habitación hecha a manera de templo marmóreo por manos de los ángeles; 
* Y preparaste un camino a las gentes del país para que proclamasen tus maravillas. 
V. Abriste, Señor, camino a tus Santos, aun en medio del mar, y un paso a través de las olas. 
R. Y preparaste un camino a las gentes del país para que proclamasen tus maravillas. 
&Gloria
R. Y preparaste un camino a las gentes del país para que proclamasen tus maravillas. 

[Lectio4]
Clemente, hijo de Faustino, nació en Roma en el distrito del monte Celio y fue discípulo de San Pedro. A él se refiere San Pablo cuando escribe a los Filipenses: También te pido a ti, oh fiel compañero, que asistas a esos que conmigo han trabajado en el Evangelio con Clemente y los demás coadjutores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida. Dividió Roma en siete circunscripciones, a las cuales asignó un notario a cada una, para recoger todo cuanto cupiera sobre los tormentos y los hechos de los mártires y de escribirlo. Escribió provechosamente varias obras que nos ilustran sobre la religión cristiana.

[Lectio5]
Como por sus enseñanzas y la santidad de su vida convirtió a muchos a la fe de Cristo, Trajano le desterró más allá del Ponto Euxino, a los desiertos cerca de la ciudad de Quersón, en donde encontró a otros dos mil cristianos, condenados por el mismo emperador a extraer y cortar el mármol. Un día en que estaban afligidos por la falta de agua, subió Clemente, luego de orar, a una colina cercana donde vio un Cordero con su pie derecho sobre un manantial de agua dulce que hacía brotar de allí, y que sirvió a todos para apagar su sed. Este milagro condujo a muchos infieles a abrazar la fe de Jesucristo y a venerar la santidad de Clemente.

[Lectio6]
Irritado Trajano, mandó arrojar a Clemente al mar con un áncora ligada al cuello. Se cumplió la orden; pero los cristianos oraron en la orilla, y el mar se retiró a tres millas. Yendo por allí los fieles, encontraron un pequeño edificio de mármol en forma de templo, en cuyo interior había un arca de piedra; y en él estaba el cuerpo del Mártir. Bajo el pontificado de Nicolás I, el cuerpo se trasladó a Roma a la iglesia de su nombre. Fue también levantada una iglesia bajo su advocación en el lugar de la isla en que había brotado la fuente. Ocupó Clemente el Pontificado 9 años, 6 meses y 6 días, en los cuales celebró en diciembre 2 ordenaciones, creando en ellas 10 presbíteros, 2 diáconos y 15 obispos para diversos lugares.

[Lectio94]
Clemente era romano y discípulo de S. Pedro, y asignó cada uno de los siete distritos de la ciudad a un notario que debía investigar los sufrimientos de los mártires y sus obras, y escribirlas. Él mismo escribió mucho para explicar la religión cristiana para la salvación de los demás. Debido a que convertía a muchos a la fe de Cristo mediante sus enseñanzas y la santidad de su vida, el emperador Trajano lo exilió al desierto cerca de la ciudad de Quersón, al otro lado del Mar Negro. Allí encontró a dos mil cristianos que habían sido condenados de manera similar por el emperador. Cuando había convertido a muchos en esa región a la fe de Cristo, por orden del mismo emperador fue arrojado al mar con un ancla atada a su cuello, ganando la corona del martirio. Su cuerpo fue llevado más tarde a Roma por el Papa Nicolás I y enterrado en la Iglesia que ya le había sido dedicada.
&teDeum

[Ant 2]
Mientras lo conducían al mar, * el pueblo exclamaba: Señor Jesucristo, sálvale; y San Clemente, con lágrimas decía: Padre, recibe mi espíritu.

[Ant 3]
Preparaste, Señor, * a tu mártir San Clemente una morada en el mar, como templo de mármol, fabricado por mano de ángeles, y un camino para su pueblo, para que proclamen tus maravillas.
