[Lectio1]
Del Profeta Ezequiel. 
!Eze 3:1-4
1 Y me dijo: Hijo de hombre, come eso que tienes delante, come ese rollo, y habla luego a la casa de Israel. 
2 Yo abrí la boca e hízome él comer el rollo, diciendo: 
3 Hijo de hombre, llena tu vientre e hincha tus entrañas de este rollo que te presento. 
4 Yo lo comí y me supo a mieles. Luego me dijo: Hijo de hombre, ve, llégate a la casa de Israel y háblales mis palabras.

[Responsory1]
R. Toda la tierra se ha estremecido, oh Dios, ante tu furor. 
* Pero compadécete de nosotros, Señor, y no completes nuestra ruina.  
V. Señor, oh Señor nuestro, ¡cuán admirable es tu nombre! 
R. Pero compadécete de nosotros, Señor, y no completes nuestra ruina.

[Lectio2]
!Eze 3:5-9
5 Mira que no eres enviado a un pueblo de habla abstrusa, sino a la casa de Israel. 
6 No es a pueblos remotos, cuyas palabras no entiendes. Si a éstos te enviara, seguramente te escucharían. 
7 La casa de Israel, por el contrario, no querrá oírte, porque no quieren oírme a mí, porque toda la casa de Israel tiene frente altanera y corazón contumaz. 
8 Pero Yo te doy un rostro tan firme como el de ellos, y una frente dura cuanto las frentes suyas, 
9 tan dura como el diamante, más que el pedernal. No los temas ni te atemorices ante ellos, porque son casa rebelde.

[Responsory2]
R. Cerca, Señor, esta ciudad con tu protección y que tus Ángeles custodien sus murallas. 
* Escucha, Señor, lleno de misericordia, a tu pueblo. 
V. Aparta, Señor, tu furor de este tu pueblo y de tu santa ciudad. 
R. Escucha, Señor, lleno de misericordia, a tu pueblo.

[Lectio3]
!Eze 3:10-13
10 Díjome también: Hijo de hombre, todas las palabras que yo te digo recógelas en tu corazón y dales atento oído, 
11 y ve luego y llégate a los deportados, a los hijos de tu pueblo, y háblales diciéndoles: Así dice el Señor, Yahvé, óigante o no te oigan. 
12 Entonces me arrebató el espíritu, y oí tras de mí un estruendo de fuerte terremoto al elevarse la gloria de Yahvé en su lugar, 
13 y oí el rumor de las alas de los cuatro vivientes, que daban la una contra la otra, y el ruido de las ruedas, ruido de gran terremoto.

[Responsory3]
R. Compadécete de la nación pecadora y del pueblo lleno de maldades, 
* Oh, Señor Dios. 
V. Perdona la maldad de tu pueblo. 
R. Oh, Señor Dios. 
&Gloria
R. Oh, Señor Dios. 
