[Officium]
Dominica IV Post Epiphaniam

[Oratio]
Señor, Tú sabes que somos débiles y no podemos perseverar en medio de tantos peligros; danos la salud de alma y de cuerpo para vencer, con tu ayuda, los males del pecado. 
$Per Dominum

[Lectio1]
Empieza la Epístola del Apóstol San Pablo a los Filipenses 
!Fil 1:1-7
1 Pablo y Timoteo, siervos de  Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos con los obispos y diáconos: 
2 la gracia y la paz con vosotros de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. 
3 Siempre que me acuerdo de vosotros doy gracias a mi Dios; 
4 siempre, en todas mis oraciones, pidiendo con gozo por vosotros, 
5 a causa de vuestra comunión en el Evangelio, desde el primer día hasta ahora. 
6 Cierto de que el que comenzó en vosotros la buena obra la llevará a cabo hasta el día de Cristo Jesús. 
7 Así es justo que sienta de todos vosotros, pues os llevo en el corazón; y tanto en mis prisiones como en la defensa y confirmación del Evangelio, sois todos participantes de mi gracia.

[Lectio2]
!Fil 1:8-14
8 Testigo me es Dios de cuánto os amo a todos en las entrañas de Cristo Jesús. 
9 Y por esto ruego que vuestra caridad crezca más y más en conocimiento y en toda discreción, 
10 para que sepáis discernir lo mejor y seáis puros e irreprensibles para el día de Cristo, 
11 llenos de frutos de justicia por Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios. 
12 Y quiero que sepáis, hermanos, que mi situación ha contribuido al progreso del Evangelio, 
13 de manera que en todo el pretorio y a todos los demás se ha hecho patente cómo llevo mis cadenas por Cristo, y la mayor parte de los hermanos, 
14 alentados en el Señor por mis cadenas, sienten más ánimos para hablar sin temor la palabra de Dios.

[Lectio3]
!Fil 1:15-18
15 Verdad es que algunos predican a Cristo por espíritu de envidia y competencia; otros lo hacen con buena intención. 
16 Estos por caridad, sabiendo que estoy puesto para la defensa del Evangelio; 
17 aquéllos por competencia predican a Cristo, no con santa intención, pensando añadir tribulación a mis cadenas. 
18 Pero ¿qué importa? De cualquier manera, sea hipócrita, sea sinceramente que Cristo sea anunciado, yo me alegro de ello y me alegraré.

[Lectio4]
Del libro de los Morales de San Gregorio, Papa.
!Lib. 4. Cap. 30.
Alimentamos el cuerpo para que no desfallezca extenuado; lo debilitamos con la abstinencia para que no nos oprima. Lo vigorizamos con movimiento, para que no perezca con la inmovilidad; lo reducimos al reposo para que no sucumba por el exceso de ejercicio. Lo abrigamos con vestidos, para que el frío no le perjudique; nos quitamos lo que le habíamos puesto, para que no le queme el calor. ¿Qué hacemos sino vivir bajo la dependencia de su corruptibilidad, y sostener este cuerpo al que oprimen la inquietud, la enfermedad y las mutaciones?

[Lectio5]
Dice San Pablo: “Que las criaturas se ven sujetas a la vanidad, no de grado, sino por causa de aquel que les puso tal sujeción, con la esperanza de que serán también ellas mismas libertadas de esa servidumbre de la corrupción, para participar de la libertad de los hijos de Dios”. El hombre renunció a la inmortalidad que le era connatural, y oprimido justamente por el peso de la mortalidad, se ve esclavo de la corrupción de su mutabilidad. Mas se verá libre de la corrupción, cuando resucitando incorruptible, sea elevado a la gloria de los hijos de Dios.

[Lectio6]
Así, pues, aquí los elegidos se ven molestados por las penas de la presente vida, porque aún están sujetos a las consecuencias de su corrupción; pero cuando se vean libres de la carne corruptible, quedarán exentos de los lazos con que ahora son oprimidos. A la verdad que deseamos vernos ya en la presencia de Dios. Por lo cual, San Pablo, deseoso de lo eterno, pero cargado aún por el peso de la propia carne, vencido clamaba: “Deseo ser desatado, y estar con Cristo”. Y ciertamente que no habría deseado verse libre, si no se hubiese sentido como encadenado.

[Lectio7]
Lección del Santo Evangelio según San Mateo
!Mt 8:23-27
En aquel tiempo: Subiendo Jesús en una barca, le acompañaron sus discípulos; y he aquí que se levantó una tempestad tan recia en el mar, que las olas cubrían la barca; mas Jesús estaba durmiendo. Y lo que sigue.
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Homilía de San Jerónimo, Presbítero.
!Libro 1 de los Comentarios en el cap. 8 de San Mateo.
El quinto milagro lo realizó subiendo a la embarcación en Cafarnaún mandando a los vientos y al mar. El sexto, en la región de los Gerasenos dio poder a los demonios para pasar a los puercos. El séptimo, al entrar en la ciudad curó al segundo paralítico en su camilla. El primer paralítico curado fue el criado del Centurión.

[Lectio8]
Él, empero, dormía. Y le despertaron: “Señor, sálvanos”. Una figura de este milagro la leemos en Jonás, cuando, peligrando los demás, él duerme y le despiertan; y con su poder y el misterio de su pasión libra a los que le han despertado. “Entonces, levantándose, mandó a los vientos y al mar”. Esto nos demuestra que todas las criaturas reconocen al Creador. Lo mismo si las increpa que si las manda, experimentan su imperio. Y esto, no porque sea cierto que todo tiene alma, sino a causa de su majestad como Creador, ante la cual se muestra sensible lo que para nosotros es insensible.

[Lectio9]
Dijeron: ¿Quién es éste, a quien los vientos y el mar obedecen? No se admiraron los discípulos, sino los marineros y los demás que estaban en la nave. Mas, si alguno pretendiere que fueron los discípulos quienes se admiraron, a ello responderemos que muy propiamente son aquí llamados “hombres” aquellos que aún no conocían el poder del Salvador.
&teDeum

[Ant 2]
Subió Jesús * a la barca y de pronto se levantó un temporal. Se le acercaron los discípulos y lo despertaron gritándole: Señor, sálvanos, que nos hundimos.

[Ant 3]
Señor, sálvanos, * que nos hundimos. ¡Oh Dios! manda que se haga la calma.
