[Officium]
Sabbato infra Hebdomadam IV post Octavam Paschae

[Lectio1]
De la Epístola del Apóstol Santiago
!Sant 5:1-6
1 Y vosotros los ricos llorad a gritos sobre las miserias que os amenazan. 
2 Vuestra riqueza está podrida; vuestros vestidos, consumidos por la polilla; 
3 vuestro oro y vuestra plata, comidos del orín, y el orín será testigo contra vosotros y roerá vuestras carnes como fuego. Habéis atesorado para los últimos días. 
4 El jornal de los obreros que han segado vuestros campos, defraudado por vosotros, clama, y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos. 
5 Habéis vivido en delicias sobre la tierra, entregados a los placeres, y habéis engordado para el día de la matanza. 
6 Habéis condenado al justo, le habéis dado muerte sin que él os resistiera.

[Lectio2]
!Sant 5:7-11
7 Tened, pues, paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. Ved cómo el labrador, con la esperanza de los preciosos frutos de la tierra, aguarda con paciencia las lluvias tempranas y las tardías. 
8 Aguardad también vosotros con paciencia, fortaleced vuestros corazones, porque la venida del Señor está cercana. 
9 No os quejéis, hermanos, murmurando unos de otros, para que no incurráis en juicio; mirad que el Juez está a las puertas. 
10 Tomad, por modelo de tolerancia y paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor. 
11 Ved cómo ahora aclamamos bienaventurados a los que padecieron. Sabéis la paciencia de Job, el fin que el Señor le otorgó, porque el Señor es compasivo y misericordioso.

[Responsory2]
@Tempora/Pasc4-0:Responsory8
&Gloria
R. Y cantar salmos, aleluya.

[Lectio3]
!Sant 5:12-16
12 Pero ante todo, hermanos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni con otra especie de juramento; que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para no incurrir en juicio. 
13 ¿Está afligido alguno entre vosotros? Ore. ¿Está de buen ánimo? Salmodie. 
14 ¿Alguno entre vosotros enferma? Haga llamar a los presbíteros de la Iglesia y oren sobre él, ungiéndole con óleo en el nombre del Señor, 
15 y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor le aliviará, y los pecados que hubiere cometido le serán perdonados. 
16 Confesaos, pues, mutuamente vuestras faltas y orad unos por otros para que os salvéis. Mucho puede la oración fervorosa del justo.
