[Officium]
Sabbato secunda infra Hebdomadam IX post Octavam Pentecostes

[Lectio1]
Del Libro Cuarto de los Reyes 
!2 Reyes 9:1-5
1 Eliseo, profeta, llamó a uno de los hijos de los profetas y le dijo: “Cíñete los lomos, toma esta redoma de óleo y vete a Ramot Galaad.  
2 Cuando llegues, busca a Jehú, hijo de Josafat, hijo de Nimsi. Le haces que se levante de entre sus compañeros y le llevas aparte, a una cámara retirada, 
3 y, tomando la redoma de óleo, lo derramas sobre su cabeza, diciéndole: Así habla Yahvé: Yo te unjo por rey de Israel. Abres luego la puerta y huyes sin detenerte.” 
4 El joven servidor del profeta partió para Ramot Galaad; 
5 y cuando llegó, estaban los jefes del ejército reunidos, y dijo: “Jefe, tengo que decirte una cosa.” Jehú le preguntó: “¿A quién de nosotros?” El respondió: “A ti, ¡oh jefe!”

[Lectio2]
!2 Reyes 9:6-10
6 Levantose Jehú y entró en casa, y el joven derramó sobre su cabeza la redoma de óleo, diciéndole: “Así habla Yahvé, Dios de Israel: Yo te unjo rey de Israel, del pueblo de Yahvé. 
7 Tú herirás a la casa de Ajab, tu señor, y vengarás en Jezabel la sangre de mis siervos, los profetas, y la sangre de todos los siervos de Yahvé. 
8 Toda la casa de Ajab perecerá; yo exterminaré a todos cuantos pertenecen a Ajab, al esclavo y al libre de Israel, 
9 y haré la casa de Ajab semejante a la casa de Jeroboam, hijo de Nabat, y a la casa de Basa, hijo de Ajiya. 
10 Los perros comerán a Jezabel en el campo de Jezrael, y no habrá nadie que le dé sepultura.” Después, el hombre abrió la puerta y huyó.

[Lectio3]
!2 Reyes 9:11-13
11 Cuando salió Jehú para reunirse con los servidores de su señor, le dijeron éstos: “¿Va todo bien? ¿Por qué ha venido a ti ese loco?” Jehú respondió: “Seguramente conocéis al hombre y sabéis lo que me ha dicho.” 
12 Ellos respondieron: “No es verdad. Explícanos lo que ha dicho.” Él entonces dijo: “Esto y esto es lo que ha dicho: Así habla Yahvé: Yo te unjo por rey de Israel.” 
13 En seguida tomaron todos sus mantos y los pusieron debajo de él en las gradas, y, haciendo sonar las trompetas, gritaron: “¡Jehú, rey!”
