[Officium]
Feria Secunda Majoris Hebdomadæ

[Officium] (rubrica 1955 aut rubrica 196)
Feria Secunda Hebdomadæ Sanctæ

[Lectio1]
Lectura del santo Evangelio según San Juan
!Jn 12, 1-9.
Seis días antes de la Pascua volvió Jesús a Betania, donde Lázaro había muerto, a quien Jesús resucitó. Y lo que sigue.
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Homilía de San Agustín, Obispo.
!Tratado 50 sobre San Juan, después del principio.
Para que los hombres no creyeran que era una ficción la resurrección de Lázaro, éste estaba sentado a la mesa. Bebía, hablaba, comía; la verdad se mostraba, y la infidelidad de los judíos era confundida. Jesús estaba sentado a la mesa con Lázaro y los demás, y Marta servía. Mas María tomó una libra de perfumes de nardo y ungió los pies de Jesús, y limpió sus pies con sus cabellos, y la casa se llenó del olor que despedía el ungüento. Hemos oído el hecho; ahora indaguemos el misterio.

[Responsory1]
R. Los impíos dijeron: Oprimamos al varón justo injustamente; como el infierno traguémosle vivo; borremos su memoria de la tierra, y de sus despojos echemos suertes entre nosotros. Así los hombres atesoraron males para sí mismos. 
* Los necios y malignos aborrecieron la sabiduría; y en sus pensamientos se hicieron culpables, 
V. Esto pensaron y se apartaron de la verdad; su misma malicia les cegó. 
R. Los necios y malignos aborrecieron la sabiduría; y en sus pensamientos se hicieron culpables.

[Lectio2]
Toda alma que quiera ser fiel, debe con María ungir los pies del Señor con ungüento precioso. Ese ungüento significaba la justicia; por esto pesaba una libra; era también un perfume de nardo puro y de gran precio. El nombre “pisticus” de este perfume designa el lugar de donde procedía, y se relaciona con el misterio de que se trata. La palabra griega “pistis” significa: fe. ¿Buscas practicar la justicia? “El justo vive de la fe”. Unge los pies de Jesús practicando el bien. Sigue las huellas del Señor. Con tus cabellos limpia sus pies: tus bienes superfluos, dalos a los pobres y habrás limpiado los pies de Jesús, ya que los cabellos designan lo superfluo. Lo superfluo para ti, es necesario a los pies del Señor en la tierra.

[Responsory2]
R. He sido constituido el oprobio de mis enemigos; me vieron y agitaron sus cabezas. 
* Ayúdame, Señor Dios mío. 
V. Hablaron contra mí falsamente, y me cercaron con sus discursos llenos de odio. 
R. Ayúdame, Señor Dios mío.

[Lectio3]
¿De quiénes sino de sus miembros en el juicio final ha de decir: “Lo que hicisteis a uno de mis pequeñitos a mí lo hicisteis”? Disteis lo que os era superfluo, pero habéis obsequiado a mis pies. “La casa se llenó de olor”; el mundo se ha llenado con la buena fama, ya que el buen olor es la buena fama. Los que viven mal y se llaman cristianos, hacen injuria a Cristo; por ellos es blasfemado el nombre del Señor. Por los buenos el nombre del Señor es alabado. Oye al Apóstol: “Somos el buen olor de Cristo, dice, en todas partes”.

[Responsory3]
R. Se levantaron contra mí testigos pérfidos y sin misericordia, y procuraron matarme; no cesaron de escupir mi rostro, y con sus lanzas me hirieron, y se conmovieron todos mis huesos. 
* Yo me consideraba como muerto sobre la tierra, 
V. Derramaron su furor contra mi persona, rechinaron sus dientes contra mí. 
R. Yo. 
&Gloria
R. Se levantaron contra mí testigos pérfidos y sin misericordia, y procuraron matarme; no cesaron de escupir mi rostro, y con sus lanzas me hirieron, y se conmovieron todos mis huesos. * Yo me consideraba como muerto sobre la tierra, 

[Ant Laudes]
No oculté el rostro * a insultos y salivazos.
Espada, álzate * contra los que dispersan mi rebaño.
Ellos pesaron * mi salario: treinta dineros, precio en que me tasaron.
Las aguas me cubrían * la cabeza. Yo dije: Estoy perdido, invocaré tu nombre, Señor.
Mira, Señor, * las palabras y los planes de mis enemigos.

[Ant 2]
Glorifícame, Padre, * con la gloria que tuve en ti antes de que existiera el mundo.

[Oratio 2]
Dios todopoderoso, en medio de tantas adversidades que debilitan nuestras fuerzas, alienta nuestro espíritu con la alegría de la pasión de tu Hijo Jesucristo.
$Qui tecum

[Ant 3]
No tendrías * ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubieran dado de lo alto.

[Oratio 3]
Ayúdanos, Señor Salvador nuestro, y concédenos llegar con alegría a la celebración de los beneficios instituídos por ti para nuestra redención.
$Per Dominum
