[Officium]
In Vigilia S. Joannis Baptistæ

[Introitus]
!Lc 1:13; 1:15; 1:14
v. No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido oída, y tu mujer Isabel te dará a luz un hijo, y lo llamarás Juan: será grande delante del Señor; y estará lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre y muchos se regocijarán por su nacimiento.
!Ps 20:2
Señor, en tu fuerza se alegra el rey, y se llena de júbilo por tu salvación.
&Gloria
v. No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido oída, y tu mujer Isabel te dará a luz un hijo, y lo llamarás Juan: será grande delante del Señor; y estará lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre y muchos se regocijarán por su nacimiento.

[Oratio]
Oh Dios omnipotente, haz, te rogamos, que tu pueblo vaya por la senda de la salvación, y que, siguiendo los consejos de tu Precursor San Juan, llegue seguro a Aquel a quién él anunció, Jesucristo, tu Hijo.
$Qui tecum

[Lectio]
Lectura del profeta Jeremías
!Jer 1:4-10
En aquellos días: El Señor me dirigió la palabra: «Antes de formarte en el vientre, te elegí; antes de que salieras del seno materno, te consagré: te constituí profeta de las naciones». Yo repuse: «¡Ay, Señor, Dios mío! Mira que no sé hablar, que solo soy un niño». El Señor me contestó: «No digas que eres un niño, pues irás adonde yo te envíe y dirás lo que yo te ordene. No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte —oráculo del Señor—». El Señor extendió la mano, tocó mi boca y el Señor me dijo: «Voy a poner mis palabras en tu boca. Desde hoy te doy poder sobre pueblos y reinos para arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para reedificar y plantar»: dice el Señor Omnipotente.

[Graduale]
!Jn 1:6-7
Hubo un hombre enviado por Dios, su nombre era Juan.
V. Este vino para dar testimonio de la luz y para preparar un pueblo perfecto para el Señor.

[Evangelium]
Inicio + del santo Evangelio según San Lucas
!Lc 1:5-17
En los días de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote de nombre Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón, cuyo nombre era Isabel. Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada. Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según la costumbre de los sacerdotes, le tocó en suerte a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor. Pero el ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría y gozo, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos hijos de Israel al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto».

[Offertorium]
!Ps 8:6-7
Lo coronaste de gloria y honor y lo constituiste sobre las obras de tus manos, Señor.

[Secreta]
Santifica, Señor, las ofrendas, y por ellas y por la intercesión de san Juan Bautista, límpianos de las manchas de nuestras culpas.
$Per Dominum

[Communio]
!Ps 20:6
Grande es su gloria en tu salvación: lo adornas con la gloria y gran decoro, Señor.

[Postcommunio]
Que la gloriosa oración de San Juan Bautista, acompañe, Señor, la nuestra, y aplaque a Aquel a quien anunció, Jesucristo, nuestro Señor, tu Hijo.
$Qui tecum
