[Officium]
S. Hieronymi Æmiliani Confessoris

[Introitus]
!Lam. 2:11
v. Mi hígado se desparrama por el suelo al ver el desastre de mi pueblo, cuando los pequeñuelos y niños de pecho desfallecen de hambre en las plazas de la ciudad. 
!Salm 112:1
Alabad, jóvenes, al Señor; alabad el nombre del Señor. 
&Gloria
v. Mi hígado se desparrama por el suelo al ver el desastre de mi pueblo, cuando los pequeñuelos y niños de pecho desfallecen de hambre en las plazas de la ciudad.

[Oratio]
Oh Dios, Padre misericordioso, concédenos por los méritos e intercesión de san Jerónimo, a quien has establecido como amparo y padre de los huérfanos, que conservemos fielmente el espíritu de adopción, con que nos llamamos y somos hijos tuyos. 
$Per Dominum

[Lectio]
Lectura del profeta Isaías
!Is. 58:7-11
Dice el Señor: Reparte tu pan con el hambriento y a los pobres vagabundos acógelos en tu casa; cuando veas a uno desnudo, vístelo y no huyas de tu propia carne. Entonces brillará tu luz como la aurora y presto llegará tu curación. Delante de ti caminará tu justicia y la gloria del Señor cerrará la marcha protegiéndote. Entonces llamarás al Señor y te responderá; pedirás auxilio y contestará: Aquí estoy. Cuando quites la opresión de entre los tuyos, el gesto amenazador y la conversación mala, cuando des tu pan al hambriento y sacies al alma humillada, tu luz se elevará en las tinieblas y las tinieblas se trocarán en mediodía. El Señor te conducirá de continuo, te saciará en los desiertos, fortalecerá tus huesos y serás como huerto bien regado y como manantial, de aguas cuyas linfas no han de faltar.

[Graduale]
!Prov. 5:16
Rebosen por fuera tus manantiales, y tus aguas por las plazas.
!Salm. 111:5-6
V. Dichoso el hombre que se compadece y presta, que lleva sus asuntos con justicia; jamás se verá perturbado. Aleluya, Aleluya.
!Salm. 111:9
Derramó a manos llenas, dio a los pobres; su justicia dura eternamente. Aleluya.

[Evangelium]
Lectura del Santo + Evangelio Según San Mateo
!Mt 19:13-21
En aquel tiempo, presentaron a Jesús unos niños, para que les impusiese las manos y orase; y los discípulos los reñían. Pero Jesús les dijo: Dejad a los niños, no les impidáis venir a mí, porque de los que son como ellos es el reino de los cielos. E imponiéndoles las manos, alejóse. Acercósele entonces uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la vida eterna? Díjole ¿Por qué me preguntas sobre lo que es bueno? Uno sólo es bueno, Dios. Mas, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Díjole él: ¿Cuáles? Díjole Jesús: No matarás, no cometerás adulterio, no hurtarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo. Dicele el joven: Todo eso lo he guardado desde mi juventud, ¡qué más me falta? Díjole Jesús: Si quieres ser perfecto, anda, vende cuanto tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.

[Offertorium]
!Tob 12:12
Cuando orabas con lágrimas y enterrabas a los muertos y te levantabas de la mesa a medio comer y escondías de día los cadáveres en tu casa y los enterrabas de noche, yo presentaba al Señor tus oraciones.

[Secreta]
Oh Dios clementísimo,' que, muerto el hombre viejo, te has dignado crear en san Jerónimo uno nuevo, formado a tu imagen; haz que, por sus méritos, renovados también nosotros, te ofrezcamos esta hostia de expiación como suavísimo aroma. 
$Per Dominum

[Communio]
!Sant. 1:27
La religión pura y sin mancha a los ojos de Dios Padre hela aquí: es visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y preservarse incontaminado de la corrupción de este siglo.

[Postcommunio]
Alimentados con el pan de los ángeles, te pedimos, Señor, humildemente, que, al gozarnos celebrando la memoria de tu santo confesor Jerónimo, no sólo imitemos su ejemplo, sino que merezcamos también alcanzar espléndida recompensa en tu reino. 
$Per Dominum
