[Officium]
Feria Quinta infra Hebdomadam III in Quadragesima

[Introitus]
v. Yo soy la salud del pueblo, dice el Señor; yo les oiré benignamente, cuando clamaren a mí en medio de sus tribulaciones, y seré eternamente Dios suyo.
!Ps 77:1
Escucha, pueblo mío, mi ley, y ten atentos tus oídos para percibir las palabras de mis labios.
&Gloria
v. Yo soy la salud del pueblo, dice el Señor; yo les oiré benignamente, cuando clamaren a mí en medio de sus tribulaciones, y seré eternamente Dios suyo.

[Oratio]
Glorificado seas, oh Señor, en la bienaventurada solemnidad de tus santos Cosme y Damián: en que a ellos les diste la gloria sempiterna y nos concedes a nosotros con providencia inefable su protección.
$Per Dominum

[Lectio]
Lectura del profeta Jeremías
!Jer 7:1-7
En aquellos días, llegó la Palabra de Señor a mí, diciendo: Ponte a la puerta del templo del Señor, y predica allí este sermón, hablando en los términos siguientes: Oíd la palabra del Señor todos vosotros, ¡oh hijos de Judá!, que entráis por estas puertas para adorar al Señor. Esto dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Enmendad vuestra conducta y vuestras aficiones, y yo habitaré con vosotros en este lugar. No pongáis vuestra confianza en aquellas vanas y falaces expresiones, diciendo: Este es el templo del Señor, el templo del Señor, el templo del Señor. Porque si enderezáreis al bien vuestras acciones y vuestros deseos; si administráreis justicia entre hombre y hombre; si no hiciereis agravio al forastero, y al huérfano, y a la viuda, ni derramáreis la sangre inocente en este lugar; y no anduviereis en pos de dioses ajenos para vuestra misma ruina: Yo habitaré con vosotros en este lugar, en esta tierra que di a vuestros padres por siglos y siglos: así dice el Señor Omnipotente.

[Graduale]
!Ps 144:15-16
Por eso las criaturas todas fijan en ti sus ojos, oh Señor; y tú les das el alimento necesario a su tiempo.
V. Abres tu mano y colmas de bendiciones a todos los vivientes.

[Evangelium]
Continuación del Santo Evangelio según San Lucas
!Lc 4:38-44
En aquel tiempo, saliendo Jesús de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con mucha fiebre y le rogaron por ella. Inclinándose sobre ella, conminó a la fiebre; y la fiebre la dejó; ella, levantándose al punto, se puso a servirles. A la puesta del sol, todos cuantos tenían enfermos de diversas dolencias se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba. Salían también demonios de muchos, gritando y diciendo: «Tú eres el Hijo de Dios.» Pero él les conminaba y no les permitía hablar, porque sabían que él era el Cristo. Al hacerse de día salió y se fue a un lugar solitario. La gente le andaba buscando y, llegando hasta él, trataban de retenerle para que no les dejara. Pero él les dijo: «También a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado.» E iba predicando por las sinagogas de Galilea.

[Offertorium]
!Ps 137:7
Si me hallo, oh Dios, en medio de la tribulación, tú me animas, porque extiendes tu mano contra el furor de mis enemigos y me salvará tu diestra.

[Secreta]
En la preciosa muerte de tus santos, te ofrecemos, oh Señor, aquel sacrificio, de que tomó principio todo martirio.
$Per Dominum

[Communio]
!Ps 118:4-5
Tú ordenaste que se guarden exactísimamente tus mandamientos; ojalá que sean enderezados mis pasos a observar tus justísimas leyes.

[Postcommunio]
Sirvamos, Señor, de salvación cierta la percepción de este sacramento; la cual imploramos por los méritos de tus bienaventurados mártires Cosme y Damián.
$Per Dominum

[Super populum]
!Oración sobre el pueblo
v. Oremos.
v. Humillad ante Dios vuestras cabezas.
v. Te suplicamos, Señor, que por tu bondad multipliques a tu pueblo fiel y hagas que te sirva siempre según tus mandatos.
$Per Dominum
